Mi Evolución... desde el principio hasta el día de hoy:

sábado, 26 de septiembre de 2009

La Importancia del Desayuno...

Semana "tranquila" desde el punto de vista "ponderal"... pues el peso se mantiene... y como digo siempre, "virgencita, virgencita... que me quede como estoy"...
De trabajo ni hablar... intenso pero llevadero... estuve por los Madriles, y uno de los días por Alcalá de Henares... "Cuna del Quijote"... y aquí van un par de fotos con unos que me encontré reposando en un banco de la calle principal... la calle Cervantes...


Seguramente en más de una ocasión hemos escuchado (y dicho) esta máxima que marca pautas para unos buenos hábitos de alimentación: "Desayunar como un Rey... comer como un Príncipe... cenar como un Mendigo"...
Muchos estamos intentando llevarlo a la práctica, cosa que resulta bastante difícil, sobretodo los fines de semana, teniendo en cuenta que la mayor parte de las veces las salidas o reuniones sociales vienen acompañadas de cena... y copas...
La verdad... no se puede ser más "papista que el Papa"... y debemos tener claro que para ser felices en esta vida no sólo basta con una buena salud... ni con un IMC "de manual", ni con una dieta teóricamente ideal... todo esto debe complementarse con otra serie de actividades, incluyendo las sociales, para lograr un equilbio... con lo cual, lo que intento decir es que puede ser posible compaginar moderadamente ambas cosas para hacerlas compatibles con un estilo de vida normal, tratando de evitar, desde luego, los excesos... que a la larga son los que más perjudican.
Hacer las cosas "muy bien" siempre que sea posible, pero sin retirarnos de una vida socialmente activa, teniendo siempre en cuenta que entre mejor lo hagamos, mejor seremos recompensados en salud, bienestar y calidad de vida... Ojo... no confundir lo que digo con la eterna búsqueda de "justificaciones" para quedar contentos con los excesos... debemos partir de la premisa de que tenemos que ser conscientes de lo que hacemos y de por qué lo hacemos... Si estamos intentando adelgazar, seamos consecuentes con nosotros mismos y hagamos las cosas bien y con convencimiento... de nada vale hacerlo mal y luego buscar la justificación para intentar convencer "al vecino", sabemos muy bien que ni convenceremos al vecino, ni nos convenceremos nosotros, ni lograremos ningún beneficio con lo que hacemos por mucho que intentemos justificarlo.

El desayuno adecuado...



Hay que ver como se pone la nenina con el desayunazo que se mete... asi cualquiera empieza bien el día... (y con el impulso que lleva... creo que hasta lo termina...).
Es importante un desayuno correcto, teniendo en cuenta de que es la primera comida del día, que llevamos de 10 a 12 horas sin comer nada (desde la cena anterior... si te levantaste de madrugada a por un "atracón" eso es asunto tuyo...) y que con la "energía" del desayuno recargaremos "las pilas" para prácticamente toda la mañana.
Desayunar cereales previene el sobrepeso...


La verdad es que a todas luces este video anterior es una buena "propagandaza" de Kellogg`s... pero hay que quedarse con lo bueno... los consejos y comentarios no están mal... y nos pueden ser de utilidad... así que a consumir cereales... aunque no sean de Kellogg`s...

sábado, 19 de septiembre de 2009

Rebasados los 70`s... ya estamos en los 60`s...

Como en mi "conteo regresivo" al fín he llegado a los "sesenta"... ¿qué mejor símbolo de los 60`s que estos que veremos en el video de abajo?

No se como, no me lo preguntes, pero en esta semana ha caido 1 kilete en "saco roto"... (bueno, si lo se... cuidándome un poco... sobretodo la bocaza... andando y subiendo escaleras...) y Doña Zanahoria se une a la fiesta...

Reglette perso regime

¿Comentarios?... esos los dejo de vuestra parte...
Tampoco es tan fiero el lobo como lo pintan... es cierto que la Cirugía Bariátrica entraña un riesgo... pero ciertamente, el mismo que cualquier otra intervención quirúrgica de semejante categoría... el problema radica, y lo he dicho mil veces y hoy lo repito... en donde te metes y con quién para hacerte tu manga, tu by pass o la técnica que sea...
La clave... muy sencilla... buscar un buen Cirujano, serio, experimentado en este tipo de Cirugía y que nos trasmita toda la confianza del mundo que opere en un Centro Hospitalario serio y con suficientes recursos como para que sean capaces de enfrentar y solucionar favorablemente cualquier tipo de "imprevisto" que pueda surgir durante la intervención o en el post-operatorio.
Echad un "vistazo" a los comentarios del siguiente estudio clínico, muy serio, por cierto, que incluye al grupo de pacientes con mayores posibilidades de riesgo: los mayores de 65 años.
La Cirugía bariátrica es segura y efectiva para los adultos mayores.
El procedimiento es menos invasivo que la cirugía "abierta" tradicional y demanda sólo una pequeña incisión. La recuperación es también más rápida con laparoscopia que con la intervención abierta.
El bypass gástrico por laparoscopia es tan seguro y efectivo en pacientes mayores de 65 años como en los más jóvenes, según un estudio presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Estadounidense de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS). "Este es el mayor estudio realizado sobre bypass gástrico laparoscópico en pacientes de más de 65 años", dijo a Reuters Health el autor principal, doctor Joseph A. Kuhn, del Centro Médico de la Baylor University, en Dallas.
"Revela excelentes resultados con el bypass gástrico laparoscópico con cuidados estandarizados, lo que permite que la mayoría de los pacientes reciba el alta hospitalaria al día siguiente de la cirugía", añadió Kuhn.
El bypass gástrico laparoscópico ayuda a adelgazar porque modifica la estructura del estómago, al "saltar" una parte para reducir la cantidad de
comida que puede pasar al intestino delgado. Eso impide que el organismo absorba todas las calorías de los alimentos que ingresan.
El procedimiento es menos invasivo que la cirugía "abierta" tradicional y demanda sólo una pequeña incisión. La recuperación es también más rápida con laparoscopia que con la intervención abierta.
El estudio incluyó a todos los pacientes a los que se les había realizado un bypass gástrico laparoscópico o se les había colocado la banda gástrica en el hospital de los autores, a partir de enero del 2005, con un seguimiento posquirúrgico de por lo menos seis semanas.
De los 1.753 pacientes estudiados, 153 tenían más de 65 años.
Los pacientes mayores tenían un perfil de riesgo quirúrgico más alto que el resto. Ciertos trastornos fueron más frecuentes en el grupo de adultos mayores que entre los más jóvenes: apnea del sueño (un 46 frente a un 33 por ciento), diabetes mellitus (62 frente a 31) e
hipertensión (83 frente a 57).
A pesar de eso, el tiempo de cirugía fue similar entre ambos grupos (70 y 65 minutos, respectivamente), como así también la duración de la internación (1,6 y 1,3 días) y la tasa de rehospitalización a 30 días (del 5,2 y el 7 por ciento).
Las tasas de complicaciones posquirúrgicas (pulmonares, de heridas y cardíacas) no superaron el 1,9 por ciento en los mayores y, nuevamente, fueron similares a las del grupo más joven. No se registraron decesos.
En 12 meses, los pacientes mayores con bypass gástrico adelgazaron tanto como los más jóvenes: un 60,4 frente a un 71,9 por ciento. Esos valores para los pacientes con banda gástrica fueron del 29,9 y el 35,8 por ciento.
"Cuando se tiene en cuenta el reducido umbral para el paciente promedio de 70 años, que podría tener una cirugía de cadera, cardíaca o una intervención mayor (por cáncer), resulta bastante razonable pensar en un umbral igualmente bajo para realizar el bypass gástrico en la persona de 70 años con diabetes, apnea del sueño, reflujo grave, colesterol alto,
hipertensión y enfermedad coronaria", dijo Kuhn.
"Si se considera el enorme valor de revertir rápidamente todas esas enfermedades después de una cirugía laparoscópica de una hora de duración, hasta sería más adecuado alentar la realización del bypass gástrico laparoscópico en la población de pacientes adultos mayores", finalizó el autor.
29/06/2009 19:53:00 - 232 - 231 - 231


Tomado de: http://www.gordos.com/Salud/detalle.aspx?dieta=2872

sábado, 12 de septiembre de 2009

Diez claves... 10... para empezar a bajar de peso...

Esta semana quedamos "igualiticos" a la semana pasada... clavado en los 70,5 kiletes... y ojalá que así sea por muchos años... así que, visto lo visto, pasamos directamente a "colocar" otro de "mis consejitos" (que no son mios... que lo voy encontrando por la red y como los veo interesantes me los quedo... y no cobro por ello...) para facilitar, o al menos para hacer un poco más llevadero, este tema de bajar de peso...
Resulta curioso, pues son cosas cotidianas, que igual por "comunes y corrientes" tendemos a olvidarlas o a no tenerlas en cuenta... sin embargo... ayudan.

Publicado el 26.05.2009
Técnicas para adelgazar...
Diez claves para empezar a bajar de peso
Derrotar la obesidad requiere varios cambios en nuestro estilo de vida y mucho trabajo... ¿Cómo empezar?... En esta nota le proponemos algunas estrategias sencillas para dar los primeros pasos.
Muchas personas se preguntan cuál es la mejor forma de empezar a adelgazar.

Hay muchos aspectos a tener en cuenta (calorías, tipos de alimentos, tipo y duración de la actividad física, entre otras cuestiones), pero lo importante es lograr una base firme para que los cambios deseados sean durables y los esfuerzos tengan sentido.
El primer paso, naturalmente, es querer cambiar.
El segundo, y tan importante como el primero, es contar con un buen plan.
Antes de empezar el camino del cambio, el panorama tal vez se nos presente arduo, inalcazable. ¿Cómo empezar?

A continuación le proponemos algunas estrategias sencillas para ponerse en movimiento:

1. Anote las razones para perder peso.
Los beneficios de un peso saludable pueden ser una poderosa motivación para deshacerse de los kilos.
Algunos ejemplos:
“Quiero adelgazar para poder atarme los cordones”,
“Quisiera poder jugar con mi nieto”,
“Me gustaría caminar hasta el trabajo sin agitarme o sin que me duelan las rodillas”,
“Me sentiré más contenta con mi cuerpo”.

2. Firme un contrato… con usted mismo.
Por ejemplo, “Yo... fulanito de tal... me comprometo a hacer mi mejor esfuerzo por practicar actividad física, comer menos alimentos con mucha grasa y azúcar e incorporar más frutas y verduras a mi alimentación”.

3. Póngase objetivos realistas.
Escriba tres o cuatro objetivos que quiera alcanzar. Por ejemplo:
"Intentaré bajar medio kilo por semana";
"Caminaré 30 minutos los lunes, miércoles, jueves y sábados";

"Subiré por la escalera siempre que la altura sea menor de tres plantas"...
Evite las metas exageradas y mágicas como "bajaré 10 kilos en dos semanas": estas sólo conducen a la frustación y el fracaso. Evite las metas exageradas. Dé un solo paso cada vez.
Las metas deben ser evaluables, es decir, Ud. debe poder darse cuenta de si lo cumplió o no.

4. Tenga un plan.
Elimine de su casa las tentaciones poco saludables.
Llene su nevera con alimentos frescos y muchas frutas y hortalizas.
Cómprese un par de zapatillas cómodas para caminar y pongase ropa cómoda.

5. Pida ayuda.
Aunque el esfuerzo deberá hacerlo Ud., contar con el apoyo de otras personas puede facilitar el éxito.
Por ejemplo, si tiene compañeros para hacer actividad física, tendrá más probabilidades de mantener el impulso inicial durante el año.
Si está haciendo dieta, tendrá más probabilidades de ceñirse a ella si su pareja o hijos comen en forma saludable.
Finalmente, si durante el tratamiento sufre un retroceso, el apoyo de la familia o amigos, lo ayudarán a no desanimarse y retomar el camino.

6. Mida su progreso.
Pésese en forma regular pero no obsesivamente.
Mida su cintura, pruébese ropa que hace mucho tiempo que no le entra.
Los pequeños avances le darán la fuerza necesaria para seguir hacia el gran cambio.
No podrá bajar de peso y ponerse en forma sin una preparación adecuada.

7. Lleve un registro de comidas y de actividad física.
La hoja escrita le permitirá ver qué áreas de su plan necesitan un reajuste.

8. Realice por lo menos 6 comidas diarias.
Además de las tres comidas principales, agregue tres colaciones a lo largo del día. Esto le permitirá llegar con menos apetito a las comidas y le dará fuerzas para estar más activo durante el día.
Algunos ejemplos de colaciones son:
* un trozo de queso magro

* una manzana
* una rodaja de piña con queso cottage
* una barrita de cereal
* un alfajor light
* 1 yogur con frutas o cereales
* 20 almendras
* 3 orejones de fruta deshidratada
* 1 postre de leche light

9. Acepte los errores.
Durante su plan de adelgazamiento habrá momentos de avances y momentos de retrocesos, zonas de “viento a favor” y otras con “viento en contra”.
Acepte que los tropiezos son parte del camino, y no se desaliente.

10. Controle el estrés.
El estrés puede contribuir al aumento de peso, y puede hacer fracasar nuestros planes antes de empezar.
Recuerde que Ud. quiere perder peso para tener una mejor calidad de vida y sentirse mejor; no lo convierta en un asunto de vida o muerte.
Piense que lograr sus metas llevará tiempo pero los beneficios harán que valga la pena el esfuerzo.

Sólo el que no hace nada está libre de cometer errores.

sábado, 5 de septiembre de 2009

El éxito de tu dieta depende de ti...

Hoy toca tirar voladores... bajé 100 inesperados grametes... así, asi, despacito pero con buena letra... que algún día habrá que llegar al ansiado y demoníaco 66,6... que en kilos corresponde al peso para el I.M.C. teóricamente ideal para un "temba" de mis años, mi estatura y mi mal carácter...
Ya ves, decimita a decimita nos vamos acercando a la codiciada cifra... dentro de poco espero entrar el la "cuesta de los sesenta" (¿quíen me lo iba a decir cuando andaba rondando los 115 kilotes de mi "época de oro"?...)

Publicado el 27.11.2008
Aprenda a disfrutar de los alimentos
El éxito de su dieta depende de usted
Su guía en el adelgazamiento será desactivar viejas costumbres y reemplazarlas por hábitos más apropiados para un presente y un futuro en salud.
Usted tiene algunos kilos de más, sube a la balanza y decide cuántos quiere bajar. Luego, generalmente, se pone una fecha límite. ¿Resuelto el problema? Aún no: falta saber cómo hacerlo y como llevarlo a la práctica. Muchas personas dan rienda suelta a su ansiedad y tratan de eliminar de plano su sobrepeso a través de dietas y métodos que terminan perjudicando su salud:
- Ayunar durante varios días o comer muy poco.
- Eliminar totalmente de la dieta ciertos alimentos, como los dulces, por ejemplo, y desearlos constantemente durante ese lapso.
- Abandonar los alimentos con fama de engordantes, como las famosas cuatro "
P": pan, pastas, papas y postres.
- Adherirse a algún programa del tipo "adelgace 7 kilos en una semana".
- Recurrir a pastillas que reducen el apetito, generalmente anfetaminas.
Ninguno de estos recursos suele ser efectivo para bajar de peso y luego mantener el peso correcto en el tiempo. ¿Por qué?... Porque este tipo de dietas dividen los alimentos en dos: los que usted puede comer para adelgazar y los que comen los demás.
Usted separa sus alimentos "permitidos" en un recipiente en la nevera y vacía su cocina de cualquier otro. Comienza a tener miedo de ir a lugares donde los demás alimentos abundan: el supermercado, la panadería, la confitería, el restaurante, la fiesta de cumpleaños de su amiga… A veces ni siquiera quiere cocinar, por temor a tentarse.
Resultado: más hambre
La restricción continua de alimentos suele causar una mayor sensación de hambre, que además es constante, y el saldo es inevitable: volver a comer, con culpa, y recuperar el peso perdido, y a veces incluso, algunos kilos más. Es lo que conocemos como "efecto rebote".
Las dietas restrictivas tratan a los alimentos como enemigos y a usted como si fuera un niño que no sabe elegir y que necesita ser controlado. Adelgazar se convierte entonces en una especie de castigo, que usted a veces siente que merece, porque volvió a aumentar de peso. Esquemas basados en la prohibición y la restricción no favorecen su salud física, mental y emocional y, al contrario, refuerzan los hábitos poco saludables.
No renuncie al placer

Si usted ha padecido de sobrepeso durante mucho tiempo o sufre de obesidad, necesita un nuevo panorama respecto de cómo hacer dieta y cómo mejorar su salud. Hacer dieta no significa renunciar al placer que le brinda una comida que le gusta. Aunque usted no lo crea, puede disfrutar de los alimentos, se puede disfrutar de una dieta. La clave está en aprender una nueva manera de comer que lo ayude a mantenerse en el peso adecuado y contribuya a mejorar su salud y bienestar general.
La forma, la cantidad y los alimentos que usted consume forman parte de sus costumbres. Por eso, intentar cambiar de un día para el otro la manera de comer es una propuesta difícil de cumplir, o por lo menos, de sostener. Lo más probable es que esta autoimposición de nuevos hábitos funcione durante cinco o diez días, pero después todo vuelve a la "normalidad".
Piense en algo cotidiano, como ducharse, por ejemplo. Usted tiene una organización ya creada: el jabón, el champú, el cepillo, el toallón, la ropa, su peine o cepillo, el secador para el cabello, la alfombrita al salir de la ducha, etcétera. Todo está dónde y cómo a usted le gusta, o le resulta cómodo, para su cuidado personal. Esta rutina simple, como tantas otras, se termina de armar generalmente entre los veinte y treinta años de edad. Después se repite automáticamente, sin necesidad de pensar conscientemente cada paso.
Renovarse es vivir mejor
Póngase ahora en el lugar de quien necesita hacer una dieta para adelgazar y mantenerse. Para tener éxito, tendrá que cambiar hábitos alimentarios que fueron construidos a lo largo de toda la vida, que fueron incorporados con placer, utilizando sus sentidos: la vista, el olfato y el gusto. También será necesario hacer cambios en la manera de comprar, preparar y servir los alimentos, la forma de comer y el tiempo que se le dedica. Esto incluye una nueva manera de distribuir las comidas, adaptarse a cantidades diferentes y a una mayor variedad de alimentos.
Darle a usted una dieta o un plan de alimentación y esperar que cumpla las indicaciones al pie de la letra gracias a nuestro poder de persuasión o porque somos muy convincentes, implica efectivamente un riesgo. Es preciso acompañarlo a construir su "autocuidado responsable". Esto es, a que usted pueda ir progresivamente reemplazando esquemas mentales que ya no le sirven por otros que sean útiles hoy, para su actual necesidad. Hay que desactivar costumbres viejas y reemplazarlas por esquemas nuevos más sanos.
Y para ello es necesario su compromiso. El poder lo tiene usted: está en sus manos decidirse por una vida más agradable y satisfactoria o conformarse con esos kilos que tanto le molestan.


Moraleja (esto es "de mi cosecha"): Hay que comer de todo pero en menor cantidad, dividiendo las comidas en un número mayor (5 ó 6... o más) de pequeñas ingestas, lo cual va a calmar la ansiedad y facilitar el contenerse dentro de unos límites aceptables. No olvideís, en favor de mantenernos bien nutridos, priorizar alimentos ricos en minerales, vitaminas y proteínas y dejar en un segundo plano, pero sin eliminarlos totalmente, los ricos en carbohidratos y grasas (sobretodo las saturadas, generalmente de orígen animal, que son las más perjudiciales por su tendencia a elevar los niveles de colesterol). Y beber mucho líquido, preferiblemente agua, en cantidad siempre mayor al litro y medio o los dos litros.