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sábado, 27 de agosto de 2011

La Unidad de Cirugía Metabólica y Bariátrica del Hospital Macarena alcanza las 90 intervenciones de obesidad mórbida anuales

12 de agosto de 2011.

Previamente en la Consulta de Enfermería se optimiza el estado clínico del paciente antes del proceso quirúrgico y se le ofrece nociones de autocuidado dietético y hábitos de vida postoperatorio.

La Unidad de Cirugía Metabólica y Bariátrica, que coordina Eduardo Domínguez-Adame, integrada en la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Virgen Macarena y Área, realiza entre 80-90 procesos asistenciales quirúrgicos bariátricos anuales.


Previamente a este proceso, los pacientes deben visitar la consulta de Enfermería, destinada a optimizar las condiciones prequirúrgicas de estos y que han sido aprobados por la Comisión de Cirugía Bariátrica con el fin de ser sometidos a intervención quirúrgica.
A los pacientes, según el protocolo de actuación, se les indica unas pautas alimentarias, hábitos de vida y actividad física con objeto de reducir estados de ansiedad e incertidumbre que pueda tener éste durante la espera de la intervención quirúrgica así como, prepararlos en las mejores condiciones para afrontar dicho proceso operatorio con información y formación sobre cómo adaptarse al nuevo estado de salud tras la cirugía y cuidar su organismo.
La enfermería que realiza esta prestación atiende en la consulta a los pacientes que se encuentran en lista de espera para un proceso asistencial de cirugía bariátrica y a sus familiares. Este contacto continúa en planta de hospitalización, una vez realizada la intervención quirúrgica, y tras el alta hospitalaria, para conocer cómo se desarrolla su recuperación.
La consulta de Enfermería de Cirugía Bariátrica surge en el 2010 como una necesidad de alcanzar la calidad, excelencia y la mejora continua del proceso asistencial quirúrgico de obesidad mórbida. Esta actividad se incluye en el Proceso Asistencial Integrado de Obesidad Mórbida y en el Plan de Calidad de la Consejería de Salud, donde se subraya la importancia de potenciar la información y formación de los pacientes, como estrategias para reducir la ansiedad, fomentar el autocuidado y facilitar la adaptación a su nuevo estado de salud.
Protocolo de actuación en la consulta de Enfermería
La enfermera proporciona a los pacientes cuidados integrales ofreciéndoles educación sanitaria, según sus necesidades y expectativas, en colaboración con el equipo de profesionales implicados en el proceso asistencial de esta patología.
En un primer contacto con el paciente y familiar, la enfermera realiza una entrevista donde valora sus inquietudes, dudas y necesidades y valora cómo afrontan la patología, así como la información que han recibido hasta ese momento sobre el proceso quirúrgico bariátrico y lo que éste conlleva. La enfermera determina el índice de masa corporal del paciente y establece qué valor debe alcanzar el mismo (normalmente un 10% menos del actual) para ser sometido a la intervención y de qué manera conseguirlo.
En citas posteriores, la enfermera, con apoyo de material didáctico, en charlas individualizadas, controla la progresión del índice de masa corporal óptimo del paciente para ser sometido a intervención quirúrgica e inicia la intervención educativa sobre la importancia del cumplimiento terapéutico pre-cirugía para llegar a la intervención en las mejores condiciones. Asímismo se remarca la responsabilidad del paciente en seguir las indicaciones médicas, dieta y seguridad alimentaria; autocuidado y condiciones higiénicas que han de seguir posteriormente a la cirugía bariátrica.
Tras la intervención quirúrgica, la educación sanitaria va dirigida a reforzar los conocimientos adquiridos con objeto de facilitar la adaptación del paciente a su vida diaria. Este seguimiento lo realiza la enfermera durante el periodo de hospitalización tras la cirugía bariátrica, en consulta y con llamadas telefónicas de seguimiento, tras el alta hospitalaria.
El trabajo coordinado entre la enfermera de la consulta de cirugía bariátrica y los cirujanos bariátricos de la Unidad de Cirugía Metabólica y Bariátrica del centro, garantiza la continuidad de cuidados que precisa el paciente una vez finaliza su ingreso hospitalario.

Publicado en:
el Sabado, 20 de Agosto de 2011.

sábado, 20 de agosto de 2011

UMAMI: El quinto elemento.


Umami

Lic. Nut. y C.A. Dixia Patricia Ramírez Vega

Umami es el quinto sabor que se percibe en la lengua del ser humano, procede del japonés y significa gusto sabroso (el adjetivo de umami es umai y quiere decir delicioso en japonés).
Los sabores que conocemos comunmente son el salado, dulce, amargo, ácido o agrio y por último el umami. Este sabor, está presente en alimentos ricos en glutamato monosódico que fue descubierto por el Profesor Kikunae Ikeda de Tokio Japón. Este profesor a principios del siglo XX detectó un sabor distinto en los espárragos, carne, quesos, tomates y algas que no era ninguno de los sabores que ya se conocían. Por lo que decidió extraer el sabor que provenía de las algas Laminaria japonica y obtuvo a través de la fermentación, filtración y purificación el glutamato monosódico de manera refinada.
Según estudios recientes no se ha demostrado que el glutamato provoque ningún tipo de efecto nocivo para la salud. Sin embargo, una de sus propiedades más importantes es resaltar el sabor lo que induce a una mayor ingesta de alimentos. La Facultad de Medicina de la Universidad de Complutense tras diversas investigaciones sugiere que la ingesta de alimentos que contienen glutamato monosódico despierta un hambre ansiosa y puede conducir a la obesidad.


Los productos alimenticios con gran contenido de glutamato monosódico son algunos resaltadores de sabor como el caldo de pollo o de res concentrado, también las papas fritas, doritos, tostitos y churritos, es decir, las botanas. Algunos enlatados, alimentos semielaborados de rápida cocción como sopas instantaneas, pastas instantaneas, etc. Hoy en día más de 1000 productos que se ofrecen en el mercado de alimentos tiene glutamato monosódico si no me crees revisa en los ingredientes.
Un dato interesante es que en 1970 se producían 200,000 toneladas de glutamato anuales, hoy día se producen más de 1.5 millones de toneladas.


Wikipedia. Umami. http://es.wikipedia.org/wiki/UmamiEuroresidentes. Diccionario de Gastronomía y Alimentación.
http://www.euroresidentes.com/Alimentos/diccionario_gastronomico/umami.htm

sábado, 13 de agosto de 2011

Seis preguntas a los centros de adelgazamiento (III)

Concluimos esta breve serie de tres artículos (ver partes I y II) con el análisis de los objetivos que nos propone el centro de adelgazamiento, y si tiene o no en cuenta nuestra salud a la hora de definir su tratamiento. Y, por último, cuánto nos costará.


4) ¿Proponen un objetivo razonable?

Es otra de las claves del éxito. Proponer objetivos excesivos, ya sea en lo referente a la cantidad de kilos perdidos o al tiempo que tardaremos en conseguirlo, es buscar el fracaso. Porque, por encima de todo, hay que pensar que los objetivos deben serlo para siempre, y esto es algo fundamental que debería contemplar el centro al que acudamos.
En cuanto a la cantidad de kilos a perder, es algo que tiene mucho de planteamiento personal de cada uno. En general, es preferible abordar objetivos modestos, y triunfar y perseverar en ellos, que intentar lo inalcanzable. Lo primero reforzará nuestra confianza y nos hará, quizá, buscar un nuevo objetivo más ambicioso dentro de un tiempo; lo segundo no hará más que socavar nuestra moral y perjudicar nuestra salud.
Por lo que respecta al ritmo de adelgazamiento, los expertos coinciden en que pretender perder más de medio o, a lo sumo, un kilo por semana sólo pueda lograrse con dietas no saludables.
Por último, dichos especialistas también coinciden en que la duración del tratamiento debería ser lo que se tarde en conseguir el objetivo fijado. No se debe establecer una fecha límite, como hacen casi la mitad de los centros consultados.

5) ¿Tienen en cuenta mi salud?

Es una cuestión básica y evidente, pero que algunos clientes desesperados están a veces dispuestos a pasar por alto. Si el centro no tiene personal capacitado, basa su oferta en el consumo de un producto "estrella" o hace propuestas poco razonables, es fácil que esté también dispuesto a pasar por encima de su salud con tal de lograr el objetivo.

6) ¿Cuánto me costará?

Es algo tan fácil como preguntarlo y tomar una decisión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que unos establecimientos (en torno a un tercio) obligan a pagar el tratamiento completo de una vez, y el resto lo cobra por sesiones. También habría que sumar, en su caso, el coste de los productos que tengamos que consumir o los tratamientos a los que tengamos que someternos.
Cuando se paga el tratamiento completo, el precio total oscila mucho: va de los algo más de 400 euros hasta casi los 4.000, con un coste medio de unos 1.400. Por lo que respecta al coste del tratamiento por sesiones, incluyendo los productos a consumir, la media estaría en torno a los 80 euros al mes.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre
centros de adelgazamiento

sábado, 6 de agosto de 2011

Seis preguntas a los centros de adelgazamiento (II)

Abordamos en esta segunda parte del artículo relativo a la evaluación de los centros de adelgazamiento las cuestiones referentes a la información que obtienen del paciente, y si se basan o no en "colocarnos" su producto "estrella". Ambas cuestiones son muy importantes a la hora de elegir.


2) ¿Obtienen la información adecuada acerca de nosotros y nuestro problema?

Parece increíble, pero la respuesta fue negativa en una gran parte de los establecimientos (3 de cada 4), hasta el punto de ser el segundo aspecto peor valorado. Antes de empezar su trabajo, el profesional debe conocer nuestro estado físico (tensión, análisis de sangre, historia clínica...) y realizar una completa exploración física que incluya, además de los datos anteriores, una medición de peso, talla, perímetros, cantidad de grasa y localización de esta, entre otros.
Pero, además, debe indagar acerca de si tomamos medicamentos (cuestión clave para ver posibles efectos secundarios en interacción con el tratamiento), nuestras preferencias alimenticias, nivel de actividad física, si nos aqueja algún problema que nos genere estrés, estilo de vida, consumo de alcohol o tabaco y, en general, cualquier otro factor que pueda ser importante a la hora de establecer un tratamiento. En este sentido, es también importante conocer otros tratamientos anteriores de pérdida de peso y sus resultados.

3) ¿Se basan en productos "estrella", o en una dieta adecuada?
Este es, quizá, el aspecto más crítico de todos, y aquel en el que peor valoración han obtenido los centros estudiados por Consumer. La mitad de los establecimientos basaban su dieta únicamente en tomar un producto "estrella". Sin entrar en la valoración de cada producto concreto, cualquier experto estará de acuerdo en que es una estrategia inadecuada. Y la sospecha que nos acosa es que su dispensación esté basada más en conseguir unos ingresos extra que en la idoneidad del producto.
Todo tratamiento debe estar basado en una dieta equilibrada, personalizada y sana, que incluya todos los nutrientes necesarios, además de practicar una actividad física adecuada a la situación del paciente. Y todo ello, mantenido en el tiempo. Sólo en algunos casos el profesional podrá indicar medicación u otras medidas, como tratamientos con ciertos aparatos. Pero siempre como apoyo o complemento a lo anterior.
Por el contrario, el producto "estrella" no enseña hábitos alimenticios correctos ni sirve para mantener a largo plazo la reducción lograda de peso, en el caso de que ayude a conseguirla. Y, además, puede llevar a peligrosas carencias nutricionales.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre
centros de adelgazamiento