Mi Evolución... desde el principio hasta el día de hoy:
Reglette regime

sábado, 21 de julio de 2012

Lo que no te cuentan de las dietas

Has empezado tantas como tantas has abandonado por decepción, falta de disciplina o puro aburrimiento. Te mostramos la cara oculta de las dietas y te explicamos por qué algunas sólo han logrado frustrarte.

A estas alturas no vamos a explicarte otra vez las bondades de una dieta variada y equilibrada. Eso ya lo sabes, incluso forma parte de nuestra cultura en estas tierras bañadas por el Mediterráneo. Pero la carne es débil, y casi todos hemos probado a seguir una dieta en algún momento de nuestra vida, atraídos por las promesas de una mejora física, unos kilos menos o una salud de hierro.

Dietas hay muchas. Cientos de ellas. Algunas pasan inadvertidas y otras se plasman en libros que se convierten en 'best-sellers'. Se pueden clasificar de distintas maneras. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, las denominadas 'dietas milagro' pueden dividirse en tres grandes grupos, si bien algunas de ellas pueden pertenecer a más de una categoría: las hipocalóricas desequilibradas, las disociativas y las excluyentes. Vamos a repasar cada una de ellas para analizar sus pros y sus contras.


Dietas hipocalóricas desequilibradas
Son las que consisten en una disminución drástica de la ingesta de calorías. Aquí entrarían la dieta Gourmet, la dieta “Toma la mitad” o la dieta Cero, si bien casi todas las dietas en realidad se basan en una reducción de la ingesta de calorías.
Estrella invitada: dieta de la Clínica Mayo.
Cara A: bajarás de peso en poco tiempo. Entre 6 y 7 kilos en 14 días.
Fue un hit: a finales de 2009.
Dedicada a: personas que quieran perder peso rápidamente. Las mujeres son un blanco especialmente fácil.
Funcionamiento: pobre en carbohidratos y grasas, el alimento principal es el huevo (puedes comer de 4 a 6 cada día), ya que la proteína compone la mitad de los nutrientes de este régimen. También se pueden consumir otros productos, como cereales integrales, frutas, pescado y carne, siempre cocinados sin grasa.
No pueden tomarse lácteos, pan, alcohol ni pasta, y las únicas bebidas permitidas son el agua, el té y el café. Dura entre una semana y un mes.
Censurada si: eres hipertenso, tienes el colesterol alto, tienes osteoporosis o cualquier otro problema óseo.
Cara B: déficit de energía y de calcio. Aporta unas 1.200 calorías diarias, cuando un hombre adulto debería consumir unas 2.500. Efecto rebote. Sobrecarga renal por exceso de proteínas. Acidificación del pH de la sangre, que puede llegar a provocar irritabilidad, cansancio, falta de concentración, molestias articulares… Cetosis, que puede generar deshidratación, mareos y halitosis. Monotonía que se traduce en abandono. La verdadera clínica Mayo de EE.UU. se ha desligado por completo de ella.
Bonus track: si te proponen consumir menos de 1.000 kcal al día, ni las mires.

Dietas disociativas o disociadas
Son las que separan los alimentos en función de los nutrientes que los componen. Aseguran que los alimentos no hacen aumentar de peso por sí solos, sino tomados en determinadas combinaciones y que, por tanto, si no se mezclan, no se gana peso. La realidad es que casi todos los alimentos son combinaciones de varios tipos de nutrientes. Estas dietas estuvieron muy de moda en los noventa, como la de Hay o la de Shelton.
Estrella invitada: dieta Montignac.
Cara A: bajarás de peso sin pasar hambre.
Fue un hit: en los noventa, con precedente en la dieta de Hay entre 1900 y 1920.
Dedicada a: personas que quieren perder peso comiendo relativamente variado.
Funcionamiento: considera principalmente el índice glucémico (IG) de los alimentos, o lo que es lo mismo: su contenido en azúcares. Los clasifica en buenos (los de IG inferior 50), como los cereales integrales, el queso, los huevos o las legumbres, y malos (los de IG superior a 50), como el pan blanco, las bebidas alcohólicas, el maíz o la patata. Propone tres comidas al día (desayuno, comida y cena). Se divide en dos fases: la primera, de no más de dos meses, es la más estricta; no puede consumirse nada de la lista de alimentos malos. La segunda fase, de mantenimiento, sí te permite algún capricho ocasional, siempre y cuando sea en una comida acompañada de fibra. Prohíbe el agua con las comidas y la fruta como postre.
Censurada si: tienes alto el ácido úrico o eres deportista profesional.
Cara B: déficit de minerales, vitaminas y fibra. Fatiga. Mareos. Aumento del colesterol y del ácido úrico, lo que puede provocar mal aliento. Gota. Descalcificación ósea. Daños renales por exceso de proteínas y de nitrógeno.
Bonus track: extrae de ella la clasificación del IG para controlar mejor lo que comes según las necesidades de cada momento del día.


Dietas excluyentes
Son las que eliminan algún nutriente del régimen. Pueden ser altas en carbohidratos y bajas en proteínas y lípidos, altas en proteínas y bajas en hidratos de carbono o ricas en grasas. Teniendo en cuenta que todos los nutrientes son básicos para que el organismo funcione sin problemas, saca tus propias conclusiones. La dieta de Scardale, la de Lutz o la de los astronautas son algunas de ellas.
1. Modelo Atkins
Estrella invitada: dieta Atkins.

Cara A: perderás peso comiendo lo que muchas otras dietas prohíben.
Fue un hit: a comienzos de los 70. Relanzada en 1992. Remakeada por Dukan en 2010.
Dedicada a: personas que quieren adelgazar pero que se aburren fácilmente con otras dietas.

Funcionamiento: la proteína constituye el 90% de la ingesta diaria, procedente de productos altos en grasas como los lácteos enteros (no leche), el marisco, la carne roja, los huevos o el aceite. Los hidratos de carbono sólo suponen un 10% y han de provenir esencialmente de las verduras, que junto a la fruta, han de estar reducidas al mínimo porque su fibra impide la absorción de grasa en el intestino. Señala a la insulina como la responsable del aumento de peso, por lo que prohíbe el azúcar.
Censurada si: tienes el colesterol alto, estreñimiento o problemas cardiovasculares.
Cara B: aumento del colesterol, los triglicéridos y el ácido úrico. Gota. Falta de apetito. Estreñimiento. Halitosis por secreción de acetona. Riesgo cardiovascular. Sobrecarga renal. Cetosis.
Bonus track: no la confundas con una dieta tipo para aumentar masa muscular.
2. Modelo Dukan
Estrella invitada: dieta Dukan.
Cara A: notar resultados desde la primera fase.
Fue un hit: desde 2010 en Europa y desde 2011 en Estados Unidos.
Dedicada a: personas que quieren notar los efectos de un régimen rápidamente.
Funcionamiento: Ofrece un listado de 100 alimentos permitidos, 72 de ellos ricos en proteínas. El salvado de avena es obligatorio. La ingesta proteica comienza siendo muy alta y disminuye a medida que se avanza con la dieta. Se divide en cuatro fases: dos para adelgazar (la fase de ataque y la fase de crucero) y otras dos para mantener el peso (la fase de consolidación y la fase de estabilización).
Censurada si: padeces insuficiencia renal, estreñimiento, diabetes insulinodependiente o problemas digestivos.
Cara B: déficit de minerales, vitaminas y fibra. Debilitamiento del pelo, la piel y las uñas. Sobrecarga renal y hepática. Estreñimiento. Digestiones pesadas. Recientemente se ha publicado un libro titulado La dieta anti-Dukan para advertir de sus contraindicaciones.
Bonus track: si la haces, nunca alargues la fase de ataque más de diez días.


¿Y los ayunos?
Los ayunos también son dietas, en este caso disfrazadas como métodos para 'desintoxicarse'. De ellos se ha llegado a decir que aumentan la longevidad, afirmación sin base científica alguna en humanos. En los ayunos se recomienda la ingesta únicamente de líquido o de alguna fruta, con frecuencia piña, limón o manzana. Antes de comenzar una de estas dietas detox, pregúntate si de verdad has comido algo 'tóxico'.
“El cuerpo humano no necesita depuración porque ya cuenta con un sistema destinado a tal efecto”, explica la doctora Rosa Ortega, catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid. “En realidad, los ayunos no dejan de ser un modo encubierto de lo mismo. Como en el amor, en las dietas todo vale para perder peso, incluso lo más aberrante; a más aberrante la técnica, más riesgo corre la persona. Las dietas milagro ocasionan una pérdida de agua y por eso logran su objetivo al principio, ya que todos bajamos de peso cuando nos deshidratamos. Es tan cierto como que los kilos perdidos con una dieta mágica se recuperan”, sentencia.


La letra pequeña: el efecto rebote
La mayoría de las dietas funcionan porque cumplen con el objetivo de hacerte perder peso en un tiempo relativamente corto. Sin embargo, diversas asociaciones de expertos en nutrición, entre las que se encuentra la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, coinciden en señalar el efecto rebote como una de las consecuencias más habituales. En principio, el régimen surte efecto porque pierdes peso procedente de la masa muscular. El músculo es más denso que la grasa y, por tanto, pesa más.

El mantenimiento de la masa muscular es el principal consumidor de energía del organismo, lo que compone el metabolismo basal. Por tanto, a menos masa muscular, menor gasto energético. Así, llega un punto en que la dosis de energía consumida no se quema, y es entonces cuando esa energía sobrante comienza a  almacenarse en forma de grasa. ¿Moraleja? Si quieres adelgazar, no reduzcas tu demanda de energía. Auméntala.



Tomado de: http://www.menshealth.es/nutricion/dietas/articulo/lo-que-no-te-cuentan-de-las-dietas

sábado, 14 de julio de 2012

Consejos para mantener el peso de forma sana


Todos nos quejamos de que no conseguimos acabar con esos kilos que nos sobran. Para ello no es necesario sufrir con dietas estrictas que no son buenas para nuestra salud. Por eso, desde Vitónica nos van a dar una serie de pautas a tener en cuenta para mantener el peso y seguir una alimentación correcta.
Debemos comer alimentos que contengan pocas calorías como por ejemplo espárragos asados, que nos aportarán muchos nutrientes y pocas calorías. Pero no hay que abusar de la fruta, pues contiene fructosa y por lo tanto calorías.
Tenemos que hacer 5 comidas ligeras al día que nos permitirán no pasar hambre entre horas y por lo tanto nuestro cuerpo no acusará tanto la falta de alimento. Ya que en contra de lo que mucha gente piensa, no es bueno hacer solamente tres comidas, pues nuestro cuerpo gasta energía constantemente y por lo tanto no le debe faltar el alimento. Si esto sucede el metabolismo se ralentiza y tenderemos a almacenar grasa.
Nunca hay que saltarse el desayuno, pues es la única forma de activar el organismo por las mañanas y hacer que nuestro metabolismo trabaje más deprisa. Debemos comer de todo en su justa medida. No hay mejor dieta que la variada. Nuestro cuerpo necesita de todos los nutrientes y por lo tanto no podemos prescindir de ningún alimento pues crearemos desajustes en nuestro organismo.
No hay que evitar la ingesta de hidratos, pues si al organismo le falta la principal fuente de energía, éste recurrirá a las proteínas, con lo que perderemos masa muscular. Los hidratos de carbono deben ser integrales, pues nos sacian durante más tiempo al tener una asimilación lenta. Y no debemos mezclar unos con otros. Si comemos pasta, legumbre… no comemos pan.
Tenemos que comer grasa de la buena, es decir, hay que evitar las saturadas. Debemos ingerir grasas del tipo omega 3 que se encuentran en el pescado, el aceite de oliva natural, las aceitunas… No debemos olvidar aumentar la ingesta de fibra que nos ayudará a depurar el organismo. Es recomendable comer verduras en todas las comidas.
Sobre todo tenemos que evitar las calorías vacías, es decir, no debemos ingerir alimentos que tienen un gran contenido calórico pero pocos nutrientes. Algún ejemplo sería el azúcar y derivados, los refrescos azucarados…
Tomado de: http://www.vitonica.com/dietas/consejos-para-mantener-el-peso-de-forma-sana

viernes, 13 de julio de 2012

Algo pasa... no es normal tan pocas visitas...

Algo pasa en Blogger!!!
No es normal tan pocas visitas en estos días (es la segunda vez que me sucede)...
Pasar repentinamente, de un día para otro, de entre 180 y 250 visitas diarias a entre 16 y 22 debe ser por algo... que no mola...
Alguien tiene explicación???
Saludos.

sábado, 7 de julio de 2012

No dejes el ejercicio después de perder peso


Cuando nos planteamos perder unos kilos ya sabemos que lo mejor es cuidar la dieta y empezar a hacer ejercicio, así el balance de calorías será negativo y poco a poco comenzaremos a perder esos kilos que nos sobran.
Una vez que conseguimos nuestro objetivo lo normal es volver a la vida de antes, es decir, comer lo que nos apetece y dejar el ejercicio a un lado. Gran error, con esto sólo conseguiremos que nuestro problema vuelva al poco tiempo y de nuevo nos lamentemos porque tenemos unos kilos de más.
Lo mejor para estos casos es no abandonar el ejercicio, esta es la mejor manera para mantener el peso ideal que hemos alcanzado. Por supuesto también tenemos que seguir cuidando la alimentación, pero si algún día tenemos algún exceso, el hacer ejercicio a diario quemará sin problemas esas calorías y no se acumularán.
Si has empezado un plan de ejercicio físico no lo dejes, es el mejor seguro de vida que puedas hacer y mantendrá a raya al exceso de peso. Recuerda que lo más dificil no es perder peso, sino mantenerlo una vez que lo has perdido, el ejercicio es vital en esta tarea.
Tomado de: http://www.vitonica.com/dietas/no-dejes-el-ejercicio-despues-de-perder-peso

sábado, 30 de junio de 2012

La importancia de un buen desayuno para estar en el peso ideal




El estrés del día a día y las prisas hacen que muchos de nosotros no desayunemos en condiciones nada más levantarnos o que no comamos nada y lo dejemos para más tarde. Un gran error, pues el desayuno es la comida más importante del día y debe realizarse a primera hora de la mañana.
Al despertarnos, nuestro cuerpo necesita energía para empezar a funcionar y realizar las tareas diarias. Después de ocho horas sin ingerir ni alimento ni bebida, es necesario que lo nutramos como es debido. Por esto la necesidad de un buen desayuno que además de cargarnos de energía nos ayudará a controlar nuestro peso.
Numerosos estudios realizados a varios sectores de la población revelan que los individuos que no desayunan tienen una mayor masa corporal. Y es que nuestro organismo necesita de nutrientes las primeras horas del día, pues el metabolismo empieza a funcionar una vez nos hemos levantado. Si le ofrecemos este alimento, se activará y funcionará más deprisa, con lo que el gasto calórico también será más elevado.
Pero hay que desayunar con cabeza. Sí que es cierto que el desayuno es la comida más importante del día, pero no por ello debemos atiborrarnos de bollería industrial. Lo recomendable es ingerir cereales, a poder ser integrales con un alto contenido en fibra que nos ayudará a eliminar toxinas y nos dará el aporte energético que necesitamos al contener carbohidratos de asimilación lenta. Además podemos acompañarlo de lácteos y frutas.
Es muy importante que nuestro organismo se active y empiece a trabajar cuanto antes, pues de esta manera su desgaste será mayor a lo largo del día y los alimentos que ingiramos se asimilarán antes y por lo tanto nuestra masa corporal no aumentará excesivamente y conseguiremos estar con más facilidad en nuestro peso ideal.
Tomado de: http://www.vitonica.com/prevencion/la-importancia-de-un-buen-desayuno-para-estar-en-el-peso-ideal

sábado, 23 de junio de 2012

Cinco claves para mantener el peso



El peso es una de las cosas que en la mayoría de la gente más varía  debido a los malos hábitos alimenticios que tenemos y al estilo de vida que seguimos. Para intentar estabilizarlo es importante que tengamos en cuenta varios puntos que nos ayudarán a mantener el peso ideal por más tiempo. En Vitónica vamos a ver cinco que no debemos pasar por alto para conseguir mantener el peso.
 
 Antes de nada debemos saber que las dietas rápidas y milagro no existen. Los resultados que obtenemos son pan para hoy y hambre para mañana, ya que lo que debemos conseguir es una reeducación de nuestros hábitos para lograr mantener el peso ideal por más tiempo evitando las dietas yoyo en las que perdemos gran cantidad de kilos mientras las realizamos, pero cuando comenzamos a comer normal de nuevo volvemos a recuperar esos kilos y alguno más. Por eso es necesario saber alimentarnos bien para evitar este problema.

 Practicar deporte de forma habitual es otra máxima que no debemos pasar por alto si queremos conservar nuestro peso. El deporte es la forma más sana que existe de quemar calorías, ya que además de ayudarnos a perder gran parte de la grasa que acumulamos en el organismo, el deporte mejora nuestra salud y consigue que el estado general del organismo sea mucho más saludable que si no practicásemos deporte. Además, el deporte activa el metabolismo y evita que las grasas se acumulen masivamente en el organismo.
 
 Comer habitualmente y no matarnos de hambre es una de las máximas de todo mantenimiento de peso, eso sí, es importante que no ingiramos alimentos con alto contenido calórico, sino que las frutas y verduras deben ser una constante en nuestra dieta. Es importante que realicemos cinco comidas mínimo al día para evitar la demanda alimenticia que el organismo lleva a cabo a veces y según la cual cuando recibe alimento tiende a almacenar en forma de grasa para sucesivos episodios de hambre. Si evitamos esto conseguiremos que el organismo no se vea en la necesidad de guardar alimento.
 
 En nuestra vida cotidiana debemos evitar el estrés y las situaciones con altas cargas emotivas, ya que en la mayoría de los casos nos crean situaciones de ansiedad en las que tendemos a ingerir mayores cantidades de alimento y en casi todos los casos con un alto contenido calórico. Es importante que realicemos actividades relajantes como el yoga, el thai chi… Es necesario que controlemos nuestros impulsos para así poder evitar la ansiedad que nos lleva a comer por comer.
 
 Una máxima importante para mantenernos en nuestro peso es aspirar a conseguir estar en nuestro peso ideal. Cada persona tiene unas características diferentes en lo que se refiere a su estructura corporal, y por ello es importante que las tengamos en cuenta a la hora de perseguir un peso u otro, ya que muchas veces podemos matarnos de hambre y no conseguir el peso que ansiamos de forma saludable, por esto es importante que seamos conscientes de nuestras limitaciones y sepamos hasta donde podemos llegar.


Tomado de: http://www.vitonica.com/dietas/cinco-claves-para-mantener-el-peso

sábado, 16 de junio de 2012

Mantenimiento del peso ideal...

Si bien para muchas personas es difícil adelgazar, es más difícil mantener el peso después de haber perdido unos kilos.


Mantenimiento del peso ideal
Beneficios de mantener el peso ideal:
Entre un 80 y un 85 por ciento de las personas que pierden una gran cantidad de peso lo recuperan. Una teoría acerca de la recuperación del peso adelgazado es que las personas que reducen su ingesta calórica para adelgazar experimentan una disminución en su índice metabólico, que dificulta cada vez más la pérdida de peso. Un índice metabólico más bajo también puede favorecer a la recuperación del peso una vez que se retoma la dieta normal. Por estos motivos, se recomienda evitar las dietas extremadamente bajas en calorías o la pérdida rápida de peso.

Se sugiere no adelgazar más de medio kilo o un kilo (una o dos libras) por semana. Los cambios de estilo de vida a largo plazo aumentarán las probabilidades de éxito del adelgazamiento a largo plazo.
La reducción de peso hasta alcanzar una relación saludable entre el peso y la estatura produce beneficios para su salud, tales como la disminución de las concentración de colesterol y glucosa en la sangre, una menor presión arterial, un menor esfuerzo en los huesos y articulaciones y un menor esfuerzo para el corazón. Por lo tanto, es fundamental mantener el peso ideal para obtener beneficios de salud durante toda la vida.
No recuperar el peso perdido requiere esfuerzo y compromiso, al igual que perderlo. Los objetivos de adelgazamiento se logran mediante cambios en la dieta, en los hábitos de alimentación, el ejercicio y, en circunstancias extremas, una cirugía.
Estrategias para el mantenimiento del peso ideal:
Las estrategias que favorecen el adelgazamiento también desempeñan un papel importante en el mantenimiento de peso:

Los sistemas de apoyo que fueron eficaces durante el adelgazamiento pueden contribuir a que mantenga su peso ideal. Un estudio realizado por el Registro Nacional para el Control de Peso (National Weight Control Registry) descubrió que las personas que adelgazaron y siguieron asistiendo a reuniones bimestrales de grupos de apoyo durante un año no volvieron a recuperar el peso perdido. Los participantes que no asistieron a las reuniones de grupos de apoyo recuperaron casi la mitad del peso adelgazado.
La actividad física desempeña un papel fundamental en el mantenimiento, para no recuperar el peso perdido. Los estudios muestran que incluso los ejercicios no rigurosos, como el caminar o utilizar las escaleras, tienen un efecto positivo. Para mantener el peso se recomienda realizar actividades que consuman entre 1.500 y 2.000 calorías por semana.
Las dietas y el ejercicio constituyen estrategias fundamentales para adelgazar y mantenerse sin recuperar el peso perdido. Un estudio realizado por el Registro Nacional de Control del Peso (National Weight Control Registry) descubrió que prácticamente el total de los 784 participantes que habían adelgazado por lo menos 13 kilos (30 libras), y que habían mantenido su peso sin recuperarlo por un año o más, utilizaban la dieta y el ejercicio no sólo para adelgazar sino también para mantenerse con el mismo peso.
Una vez alcanzado el peso deseado, se puede probar agregar gradualmente unas 200 calorías, de alimentos saludables y de bajo contenido de grasa, a la ingesta diaria durante una semana para ver si el peso se mantiene. Si no se engorda, se pueden agregar más calorías de alimentos saludables a la dieta diaria, hasta que se determine el equilibrio correcto de calorías para mantener el peso deseado. Determinar cómo el ajuste de la ingesta de alimentos y el nivel de ejercicio afectan el peso puede requerir cierto tiempo y el registro de ciertos datos.
Seguir utilizando estrategias adecuadas de conducta puede ayudarle a mantener el peso. Preste atención a la ingesta como respuesta a situaciones de estrés e intente recurrir al ejercicio, la actividad o la meditación para sobrellevarlo.

Retomar viejos hábitos no significa haber fracasado. Prestar atención a los alimentos que se escogen y al ejercicio puede contribuir a adquirir conductas que permitan mantener el peso perdido. Identificar situaciones tales como estados de ánimo negativos y dificultades interpersonales e incorporar métodos alternativos para sobrellevar esas situaciones en vez de comer puede prevenir la recaída de viejos hábitos.
Ciclos de pérdida-recuperación de peso:
Los ciclos de pérdida-recuperación de peso se producen cuando la persona adelgaza y engorda en numerosas ocasiones. Algunos estudios sugieren que los ciclos de pérdida-recuperación de peso, también llamado “efecto yo-yo”, pueden provocar ciertos riesgos de salud, tales como presión arterial elevada, enfermedades de la vesícula biliar y niveles de colesterol elevados. Sin embargo, estos estudios no son concluyentes. La mejor estrategia es evitar los ciclos de pérdida-recuperación de peso y mantener un peso saludable con actividad y dieta saludables.

Un mito sobre los ciclos de pérdida-recuperación de peso es que una persona que adelgaza y engorda tendrá más problemas para volver a adelgazar y mantenerse delgado en comparación con una persona que no haya experimentado este ciclo de pérdida-recuperación del peso. La mayoría de los estudios muestran que los ciclos de pérdida-recuperación de peso no afectan la velocidad con la que el organismo quema combustible y un ciclo previo no influye la capacidad para volver a adelgazar. Además, los ciclos de pérdida-recuperación de peso no aumentan la cantidad de tejido adiposo ni su distribución alrededor del estómago.
Siempre consulte a su médico para obtener más información.


Terra/Dr.Tango
Tomado de: http://www.terra.com/salud/articulo/html/sal7329.htm