Viendo en la tele un documental sobre la liposucción me viene a la cabeza el montón de gente que en lugar de elergir la actividad física y el deporte para perder peso, elige este tipo de cirugía, donde de pronto nos quitan unos cuantos kilos de grasa y nos vamos a casa tan tranquilos.
En principio se podría decir que es eficaz y rápido, más que matarse en el gimnasio durante meses, pero no todo es así de bonito. Yo siempre me he preguntado: ¿cuánto tarda una persona que se hace una liposucción en aumentar de nuevo su peso? Supongo que al cuerpo no le hará mucha gracia que de pronto le quitan sus reservas, y eso se tiene que notar por algún lado.
Además en la liposucción nos quitan grasa de zonas específicas, donde más grasa se acumula, por lo que la pérdida de peso no es homogénea, con lo que no se yo si es mejor el remedio o la enfermedad. ¿Y qué pasa con la piel?, en pocos minutos la piel pasa de estar tersa a estar arrugada porque ya no tiene tanta materia que recubrir.
A mi no me cabe ninguna duda de que la mejor forma de perder peso es quemando la grasa a base de movimiento, mucho más sano y barato que pasar por el quirófano, y me atrevo a decir que más definitivo o al menos más duradero, porque alguien que se hace una liposucción dudo mucho que de repente se ponga a hacer ejercicio para mantener el peso perdido.
Publicado en:
http://www.vitonica.com/cosmetica/la-liposuccion-o-el-camino-facil-para-adelgazar
el 8 de julio de 2009.
sábado, 10 de septiembre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
Lo mínimo que debemos saber de las cirugías bariátricas
Las cirugías bariátricas o aquellas destinadas a controlar la obesidad, son frecuentemente mal usadas o utilizadas equivocadamente para adelgazar rápidamente. Sin embargo, debemos saber que no siempre es conveniente recurrir a procedimientos quirúrgicos de este tipo.
Hay determinados cosas que no podemos dejar de conocer acerca de las cirugías bariátricas, ya que depende de la información que tenemos el uso que hagamos de las mismas.
En primer lugar, debemos saber que éste tipo de cirugías se prescriben cuando el exceso de peso de un individuo amenaza su vida, es decir, es excesivo y precisa de la pérdida urgente de grasa corporal, o bien, si ya se han implementado todo tipo de recursos y la persona no logra adelgazar eficientemente.
Existen muchos tipos de cirugía que se realizan con la finalidad de luchar contra la obesidad, y como todo acto quirúrgico, conllevan un riesgo para la salud, no obstante, generalmente el riesgo del exceso de grasa es superior.
Para quienes utilizan la cirugía bariátrica como un método fácil para adelgazar, debemos decir que la misma cirugía puede generar problemas antes no presentes en el organismo, por ejemplo, el bypass gástrico puede ocasionar cálculos renales, infecciones, carencias nuricionales, entre otros.
Por otro lado, es importante saber que la cirugía no nos quita la necesidad de hacer dieta o de realizar actividad física, sino que requiere de la ayuda del estilo de vida para lograr buenos resultados.
Además, las cirugías no modifican hábitos alimentarios, sino que reducen la ingesta alimentaria por diversos métodos o la absorción de nutrientes para provocar un descenso de peso corporal.
En fin, las cirugías son un arma de valiosa utilidad para los obesos mórbidos, que necesitan de un método que les permita perder gran cantidad de peso. No obstante, antes de solicitar una cirugía se necesita un buen examen médico y prescripción profesional, pues no es recomendable someterse a una cirugía para adelgazar “fácilmente” con todos los riesgos que ésto implica y sabiendo que igualmente tendremos que luchar contra los malos hábitos de vida.
Publicado en:
el 17 de julio de 2009.
sábado, 27 de agosto de 2011
La Unidad de Cirugía Metabólica y Bariátrica del Hospital Macarena alcanza las 90 intervenciones de obesidad mórbida anuales
12 de agosto de 2011.
Previamente en la Consulta de Enfermería se optimiza el estado clínico del paciente antes del proceso quirúrgico y se le ofrece nociones de autocuidado dietético y hábitos de vida postoperatorio.
La Unidad de Cirugía Metabólica y Bariátrica, que coordina Eduardo Domínguez-Adame, integrada en la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Virgen Macarena y Área, realiza entre 80-90 procesos asistenciales quirúrgicos bariátricos anuales.
Previamente a este proceso, los pacientes deben visitar la consulta de Enfermería, destinada a optimizar las condiciones prequirúrgicas de estos y que han sido aprobados por la Comisión de Cirugía Bariátrica con el fin de ser sometidos a intervención quirúrgica.
A los pacientes, según el protocolo de actuación, se les indica unas pautas alimentarias, hábitos de vida y actividad física con objeto de reducir estados de ansiedad e incertidumbre que pueda tener éste durante la espera de la intervención quirúrgica así como, prepararlos en las mejores condiciones para afrontar dicho proceso operatorio con información y formación sobre cómo adaptarse al nuevo estado de salud tras la cirugía y cuidar su organismo.
La enfermería que realiza esta prestación atiende en la consulta a los pacientes que se encuentran en lista de espera para un proceso asistencial de cirugía bariátrica y a sus familiares. Este contacto continúa en planta de hospitalización, una vez realizada la intervención quirúrgica, y tras el alta hospitalaria, para conocer cómo se desarrolla su recuperación.
La consulta de Enfermería de Cirugía Bariátrica surge en el 2010 como una necesidad de alcanzar la calidad, excelencia y la mejora continua del proceso asistencial quirúrgico de obesidad mórbida. Esta actividad se incluye en el Proceso Asistencial Integrado de Obesidad Mórbida y en el Plan de Calidad de la Consejería de Salud, donde se subraya la importancia de potenciar la información y formación de los pacientes, como estrategias para reducir la ansiedad, fomentar el autocuidado y facilitar la adaptación a su nuevo estado de salud.
Protocolo de actuación en la consulta de Enfermería
La enfermera proporciona a los pacientes cuidados integrales ofreciéndoles educación sanitaria, según sus necesidades y expectativas, en colaboración con el equipo de profesionales implicados en el proceso asistencial de esta patología.
En un primer contacto con el paciente y familiar, la enfermera realiza una entrevista donde valora sus inquietudes, dudas y necesidades y valora cómo afrontan la patología, así como la información que han recibido hasta ese momento sobre el proceso quirúrgico bariátrico y lo que éste conlleva. La enfermera determina el índice de masa corporal del paciente y establece qué valor debe alcanzar el mismo (normalmente un 10% menos del actual) para ser sometido a la intervención y de qué manera conseguirlo.
En citas posteriores, la enfermera, con apoyo de material didáctico, en charlas individualizadas, controla la progresión del índice de masa corporal óptimo del paciente para ser sometido a intervención quirúrgica e inicia la intervención educativa sobre la importancia del cumplimiento terapéutico pre-cirugía para llegar a la intervención en las mejores condiciones. Asímismo se remarca la responsabilidad del paciente en seguir las indicaciones médicas, dieta y seguridad alimentaria; autocuidado y condiciones higiénicas que han de seguir posteriormente a la cirugía bariátrica.
Tras la intervención quirúrgica, la educación sanitaria va dirigida a reforzar los conocimientos adquiridos con objeto de facilitar la adaptación del paciente a su vida diaria. Este seguimiento lo realiza la enfermera durante el periodo de hospitalización tras la cirugía bariátrica, en consulta y con llamadas telefónicas de seguimiento, tras el alta hospitalaria.
El trabajo coordinado entre la enfermera de la consulta de cirugía bariátrica y los cirujanos bariátricos de la Unidad de Cirugía Metabólica y Bariátrica del centro, garantiza la continuidad de cuidados que precisa el paciente una vez finaliza su ingreso hospitalario.
Publicado en:
el Sabado, 20 de Agosto de 2011.
sábado, 20 de agosto de 2011
UMAMI: El quinto elemento.
Umami
Lic. Nut. y C.A. Dixia Patricia Ramírez Vega
Umami es el quinto sabor que se percibe en la lengua del ser humano, procede del japonés y significa gusto sabroso (el adjetivo de umami es umai y quiere decir delicioso en japonés).
Los sabores que conocemos comunmente son el salado, dulce, amargo, ácido o agrio y por último el umami. Este sabor, está presente en alimentos ricos en glutamato monosódico que fue descubierto por el Profesor Kikunae Ikeda de Tokio Japón. Este profesor a principios del siglo XX detectó un sabor distinto en los espárragos, carne, quesos, tomates y algas que no era ninguno de los sabores que ya se conocían. Por lo que decidió extraer el sabor que provenía de las algas Laminaria japonica y obtuvo a través de la fermentación, filtración y purificación el glutamato monosódico de manera refinada.
Según estudios recientes no se ha demostrado que el glutamato provoque ningún tipo de efecto nocivo para la salud. Sin embargo, una de sus propiedades más importantes es resaltar el sabor lo que induce a una mayor ingesta de alimentos. La Facultad de Medicina de la Universidad de Complutense tras diversas investigaciones sugiere que la ingesta de alimentos que contienen glutamato monosódico despierta un hambre ansiosa y puede conducir a la obesidad.
Los productos alimenticios con gran contenido de glutamato monosódico son algunos resaltadores de sabor como el caldo de pollo o de res concentrado, también las papas fritas, doritos, tostitos y churritos, es decir, las botanas. Algunos enlatados, alimentos semielaborados de rápida cocción como sopas instantaneas, pastas instantaneas, etc. Hoy en día más de 1000 productos que se ofrecen en el mercado de alimentos tiene glutamato monosódico si no me crees revisa en los ingredientes.
Un dato interesante es que en 1970 se producían 200,000 toneladas de glutamato anuales, hoy día se producen más de 1.5 millones de toneladas.
Un dato interesante es que en 1970 se producían 200,000 toneladas de glutamato anuales, hoy día se producen más de 1.5 millones de toneladas.
Wikipedia. Umami. http://es.wikipedia.org/wiki/UmamiEuroresidentes. Diccionario de Gastronomía y Alimentación.
http://www.euroresidentes.com/Alimentos/diccionario_gastronomico/umami.htm
http://www.euroresidentes.com/Alimentos/diccionario_gastronomico/umami.htm
sábado, 13 de agosto de 2011
Seis preguntas a los centros de adelgazamiento (III)
Concluimos esta breve serie de tres artículos (ver partes I y II) con el análisis de los
objetivos que nos propone el centro de adelgazamiento, y si tiene o no en cuenta
nuestra salud a la hora de definir su tratamiento. Y, por último, cuánto nos
costará.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre centros de adelgazamiento
4) ¿Proponen un
objetivo razonable?
Es otra de las claves del
éxito. Proponer objetivos excesivos, ya sea en lo referente a la cantidad de
kilos perdidos o al tiempo que tardaremos en conseguirlo, es buscar el fracaso.
Porque, por encima de todo, hay que pensar que los objetivos deben serlo para
siempre, y esto es algo fundamental que debería contemplar el centro al que
acudamos.
En cuanto a la cantidad
de kilos a perder, es algo que tiene mucho de planteamiento personal de cada
uno. En general, es preferible abordar objetivos modestos, y triunfar y
perseverar en ellos, que intentar lo inalcanzable. Lo primero reforzará nuestra
confianza y nos hará, quizá, buscar un nuevo objetivo más ambicioso dentro de un
tiempo; lo segundo no hará más que socavar nuestra moral y perjudicar nuestra
salud.
Por lo que respecta al
ritmo de adelgazamiento, los expertos coinciden en que pretender perder más de
medio o, a lo sumo, un kilo por semana sólo pueda lograrse con dietas no
saludables.
Por último, dichos especialistas también coinciden en que la duración del tratamiento debería ser lo que se tarde en conseguir el objetivo fijado. No se debe establecer una fecha límite, como hacen casi la mitad de los centros consultados.
Por último, dichos especialistas también coinciden en que la duración del tratamiento debería ser lo que se tarde en conseguir el objetivo fijado. No se debe establecer una fecha límite, como hacen casi la mitad de los centros consultados.
5) ¿Tienen en
cuenta mi salud?
Es una cuestión básica y
evidente, pero que algunos clientes desesperados están a veces dispuestos a
pasar por alto. Si el centro no tiene personal capacitado, basa su oferta en el
consumo de un producto "estrella" o hace propuestas poco razonables, es fácil
que esté también dispuesto a pasar por encima de su salud con tal de lograr el
objetivo.
6) ¿Cuánto me
costará?
Es algo tan fácil como
preguntarlo y tomar una decisión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que unos
establecimientos (en torno a un tercio) obligan a pagar el tratamiento completo
de una vez, y el resto lo cobra por sesiones. También habría que sumar, en su
caso, el coste de los productos que tengamos que consumir o los tratamientos a
los que tengamos que someternos.
Cuando se paga el tratamiento completo, el precio total oscila mucho: va de los algo más de 400 euros hasta casi los 4.000, con un coste medio de unos 1.400. Por lo que respecta al coste del tratamiento por sesiones, incluyendo los productos a consumir, la media estaría en torno a los 80 euros al mes.
Cuando se paga el tratamiento completo, el precio total oscila mucho: va de los algo más de 400 euros hasta casi los 4.000, con un coste medio de unos 1.400. Por lo que respecta al coste del tratamiento por sesiones, incluyendo los productos a consumir, la media estaría en torno a los 80 euros al mes.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre centros de adelgazamiento
sábado, 6 de agosto de 2011
Seis preguntas a los centros de adelgazamiento (II)
Abordamos en esta segunda parte del artículo relativo
a la evaluación de los centros de adelgazamiento las cuestiones referentes a la
información que obtienen del paciente, y si se basan o no en "colocarnos" su
producto "estrella". Ambas cuestiones son muy importantes a la hora de
elegir.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre centros de adelgazamiento
2) ¿Obtienen la
información adecuada acerca de nosotros y nuestro problema?
Parece increíble, pero la
respuesta fue negativa en una gran parte de los establecimientos (3 de cada 4),
hasta el punto de ser el segundo aspecto peor valorado. Antes de empezar su
trabajo, el profesional debe conocer nuestro estado físico (tensión, análisis de
sangre, historia clínica...) y realizar una completa exploración física que
incluya, además de los datos anteriores, una medición de peso, talla,
perímetros, cantidad de grasa y localización de esta, entre otros.
Pero, además, debe
indagar acerca de si tomamos medicamentos (cuestión clave para ver posibles
efectos secundarios en interacción con el tratamiento), nuestras preferencias
alimenticias, nivel de actividad física, si nos aqueja algún problema que nos
genere estrés, estilo de vida, consumo de alcohol o tabaco y, en general,
cualquier otro factor que pueda ser importante a la hora de establecer un
tratamiento. En este sentido, es también importante conocer otros tratamientos
anteriores de pérdida de peso y sus resultados.
3) ¿Se basan en
productos "estrella", o en una dieta adecuada?
Este es, quizá, el
aspecto más crítico de todos, y aquel en el que peor valoración han obtenido los
centros estudiados por Consumer. La mitad de los establecimientos basaban su
dieta únicamente en tomar un producto "estrella". Sin entrar en la valoración de
cada producto concreto, cualquier experto estará de acuerdo en que es una
estrategia inadecuada. Y la sospecha que nos acosa es que su dispensación esté
basada más en conseguir unos ingresos extra que en la idoneidad del
producto.
Todo tratamiento debe
estar basado en una dieta equilibrada, personalizada y sana, que incluya todos
los nutrientes necesarios, además de practicar una actividad física adecuada a
la situación del paciente. Y todo ello, mantenido en el tiempo. Sólo en algunos
casos el profesional podrá indicar medicación u otras medidas, como tratamientos
con ciertos aparatos. Pero siempre como apoyo o complemento a lo
anterior.
Por el contrario, el
producto "estrella" no enseña hábitos alimenticios correctos ni sirve para
mantener a largo plazo la reducción lograda de peso, en el caso de que ayude a
conseguirla. Y, además, puede llevar a peligrosas carencias
nutricionales.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre centros de adelgazamiento
sábado, 30 de julio de 2011
Seis preguntas a los centros de adelgazamiento (Parte I)
Cuatro años después del estudio que hizo Consumer a centros de adelgazamiento
(ver "Revelador estudio sobre centros de
adelgazamiento en España"), ahora vuelve a hacer otro aún más completo: ha
visitado 110 centros en algunas de las ciudades más importantes de nuestro país.
Aunque dichos centros han mejorado algo, el nivel sigue sin ser bueno. Por eso,
es importante saber qué aspectos tenemos que examinar de un centro de
adelgazamiento para ver si es adecuado para lo que necesitamos.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en julio de 2011,
a partir del estudio de Consumer sobre centros de adelgazamiento
¿Necesito
adelgazar?
En realidad, es una
pregunta previa que nos debemos hacer a nosotros mismos, y no al centro, ya que
su respuesta es absolutamente previsible. Si bien hay casos muy evidentes, tanto
en sentido afirmativo como negativo, muchas veces la respuesta es algo muy
personal, ya que va ligada a cuestiones como el grado de aceptación de nosotros
mismos o la importancia que le demos a la estética, entre otras.
Sin embargo, a veces el
criterio del médico de cabecera (o, mejor, el especialista) puede y debe ser
determinante, ya que cuenta con datos (análisis, historial médico...) que pueden
decidir por sí mismos por razones de salud. Adicionalmente, podemos recurrir a
un criterio objetivo, aunque no determinante, a la hora de ponderar si tenemos o
no sobrepeso y debemos adelgazar: el IMC o Índice de Masa Corporal.
Si bien la mayoría de
nuestros lectores es probable que lo conozcan, es bueno recordar aquí que el IMC
se obtiene dividiendo el peso en kilos por la altura en metros al cuadrado. Por
ejemplo, una persona que pese 80 kilos y mida 1,75 metros tendrá un IMC de
80/(1,75x1,75)=26,12. Es importante conocer el significado real del índice: de
18,5 a 25 es peso normal; de 25 a 27, sobrepeso grado I; de 27 a 30, sobrepeso
grado II y por encima de 30 es obesidad, en sus diversos grados.
1) ¿Tiene el
centro de adelgazamiento personal con la formación adecuada?
Esta pregunta es muy
importante, y sólo uno de cada cuatro centros visitados cumplía la condición de
ser atendidos por un endocrino, dietista o nutricionista. Es evidente que el
tema de la nutrición es muy complejo, y dejarlo en manos de alguien sin los
conocimientos adecuados puede ser ineficaz y, lo que es peor,
peligroso.
a partir del estudio de Consumer sobre centros de adelgazamiento
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