sábado, 5 de septiembre de 2009
El éxito de tu dieta depende de ti...
Ya ves, decimita a decimita nos vamos acercando a la codiciada cifra... dentro de poco espero entrar el la "cuesta de los sesenta" (¿quíen me lo iba a decir cuando andaba rondando los 115 kilotes de mi "época de oro"?...)
Publicado el 27.11.2008
Aprenda a disfrutar de los alimentos
El éxito de su dieta depende de usted
Su guía en el adelgazamiento será desactivar viejas costumbres y reemplazarlas por hábitos más apropiados para un presente y un futuro en salud.
Usted tiene algunos kilos de más, sube a la balanza y decide cuántos quiere bajar. Luego, generalmente, se pone una fecha límite. ¿Resuelto el problema? Aún no: falta saber cómo hacerlo y como llevarlo a la práctica. Muchas personas dan rienda suelta a su ansiedad y tratan de eliminar de plano su sobrepeso a través de dietas y métodos que terminan perjudicando su salud:
- Ayunar durante varios días o comer muy poco.
- Eliminar totalmente de la dieta ciertos alimentos, como los dulces, por ejemplo, y desearlos constantemente durante ese lapso.
- Abandonar los alimentos con fama de engordantes, como las famosas cuatro "P": pan, pastas, papas y postres.
- Adherirse a algún programa del tipo "adelgace 7 kilos en una semana".
- Recurrir a pastillas que reducen el apetito, generalmente anfetaminas.
Ninguno de estos recursos suele ser efectivo para bajar de peso y luego mantener el peso correcto en el tiempo. ¿Por qué?... Porque este tipo de dietas dividen los alimentos en dos: los que usted puede comer para adelgazar y los que comen los demás.
Usted separa sus alimentos "permitidos" en un recipiente en la nevera y vacía su cocina de cualquier otro. Comienza a tener miedo de ir a lugares donde los demás alimentos abundan: el supermercado, la panadería, la confitería, el restaurante, la fiesta de cumpleaños de su amiga… A veces ni siquiera quiere cocinar, por temor a tentarse.
Resultado: más hambre
La restricción continua de alimentos suele causar una mayor sensación de hambre, que además es constante, y el saldo es inevitable: volver a comer, con culpa, y recuperar el peso perdido, y a veces incluso, algunos kilos más. Es lo que conocemos como "efecto rebote".
Las dietas restrictivas tratan a los alimentos como enemigos y a usted como si fuera un niño que no sabe elegir y que necesita ser controlado. Adelgazar se convierte entonces en una especie de castigo, que usted a veces siente que merece, porque volvió a aumentar de peso. Esquemas basados en la prohibición y la restricción no favorecen su salud física, mental y emocional y, al contrario, refuerzan los hábitos poco saludables.
No renuncie al placer
Si usted ha padecido de sobrepeso durante mucho tiempo o sufre de obesidad, necesita un nuevo panorama respecto de cómo hacer dieta y cómo mejorar su salud. Hacer dieta no significa renunciar al placer que le brinda una comida que le gusta. Aunque usted no lo crea, puede disfrutar de los alimentos, se puede disfrutar de una dieta. La clave está en aprender una nueva manera de comer que lo ayude a mantenerse en el peso adecuado y contribuya a mejorar su salud y bienestar general.
La forma, la cantidad y los alimentos que usted consume forman parte de sus costumbres. Por eso, intentar cambiar de un día para el otro la manera de comer es una propuesta difícil de cumplir, o por lo menos, de sostener. Lo más probable es que esta autoimposición de nuevos hábitos funcione durante cinco o diez días, pero después todo vuelve a la "normalidad".
Piense en algo cotidiano, como ducharse, por ejemplo. Usted tiene una organización ya creada: el jabón, el champú, el cepillo, el toallón, la ropa, su peine o cepillo, el secador para el cabello, la alfombrita al salir de la ducha, etcétera. Todo está dónde y cómo a usted le gusta, o le resulta cómodo, para su cuidado personal. Esta rutina simple, como tantas otras, se termina de armar generalmente entre los veinte y treinta años de edad. Después se repite automáticamente, sin necesidad de pensar conscientemente cada paso.
Renovarse es vivir mejor
Póngase ahora en el lugar de quien necesita hacer una dieta para adelgazar y mantenerse. Para tener éxito, tendrá que cambiar hábitos alimentarios que fueron construidos a lo largo de toda la vida, que fueron incorporados con placer, utilizando sus sentidos: la vista, el olfato y el gusto. También será necesario hacer cambios en la manera de comprar, preparar y servir los alimentos, la forma de comer y el tiempo que se le dedica. Esto incluye una nueva manera de distribuir las comidas, adaptarse a cantidades diferentes y a una mayor variedad de alimentos.
Darle a usted una dieta o un plan de alimentación y esperar que cumpla las indicaciones al pie de la letra gracias a nuestro poder de persuasión o porque somos muy convincentes, implica efectivamente un riesgo. Es preciso acompañarlo a construir su "autocuidado responsable". Esto es, a que usted pueda ir progresivamente reemplazando esquemas mentales que ya no le sirven por otros que sean útiles hoy, para su actual necesidad. Hay que desactivar costumbres viejas y reemplazarlas por esquemas nuevos más sanos.
Y para ello es necesario su compromiso. El poder lo tiene usted: está en sus manos decidirse por una vida más agradable y satisfactoria o conformarse con esos kilos que tanto le molestan.
Moraleja (esto es "de mi cosecha"): Hay que comer de todo pero en menor cantidad, dividiendo las comidas en un número mayor (5 ó 6... o más) de pequeñas ingestas, lo cual va a calmar la ansiedad y facilitar el contenerse dentro de unos límites aceptables. No olvideís, en favor de mantenernos bien nutridos, priorizar alimentos ricos en minerales, vitaminas y proteínas y dejar en un segundo plano, pero sin eliminarlos totalmente, los ricos en carbohidratos y grasas (sobretodo las saturadas, generalmente de orígen animal, que son las más perjudiciales por su tendencia a elevar los niveles de colesterol). Y beber mucho líquido, preferiblemente agua, en cantidad siempre mayor al litro y medio o los dos litros.
sábado, 29 de agosto de 2009
Algo está boicoteando tu dieta...
¿Su esfuerzo para adelgazar está perdiendo efectividad?
Hay factores silenciosos que pueden conspirar contra su programa para bajar de peso. No se deje vencer. ¿La estrategia? Identificarlos y hacer los ajustes necesarios para salir airoso de esas pequeñas batallas.
Sus respuestas podrían tener algo de verdad, pero lo cierto es que usted desea y necesita bajar esos kilos que se ha propuesto, y por eso le conviene asumir con determinación la responsabilidad de su plan...
* El matrimonio
¡Su pareja no es el/la culpable! ¿O le está dando de comer a usted en la boca?
* El embarazo
Los futuros padres suelen acompañar a su esposa en el aumento de peso durante el embarazo..., y lo que es peor, el ciclo se repite con cada hijo. ¿La solución? Lea los libros sobre embarazo que tiene su mujer. Por lo general, contienen buenos consejos sobre nutrición. Recuerde que si ella se puede permitir algunos antojos, ¡usted no!. Prepárese para la paternidad como para una competencia deportiva: no será tan distinto. Refuerce su rutina de ejercicio físico, ya que una vez que nazca el bebé será mucho más difícil.
* Los hijos
La presencia de chicos en la casa aumenta considerablemente la posibilidad de que haya tentadora comida chatarra, y que parte de ella vaya a parar a su boca. ¿La solución? ¡Madure! No es lo mismo una golosina para sus hijos, que la quemarán en una hora, que para usted, que la acumulará como grasa. Lea la información nutricional de la etiqueta antes de abrir el paquete. Por otra parte, ¡practique la responsabilidad de dar el ejemplo comiendo sano y haciendo ejercicio!. Sus hijos se lo agradecerán con el tiempo.
* Dormir mal
No poder conciliar un sueño profundo inhibe la producción de hormonas de crecimiento, que pueden conducir a síntomas prematuros de la mediana edad: obesidad abdominal, menor masa muscular, menor fuerza y capacidad de ejercicio. ¿La solución? Haga ejercicio por la mañana en lugar de por la tarde, suspenda el café de la tarde y noche. Saque la TV del cuarto, mantenga el volumen bajo y apáguela media hora antes de ir a la cama. Lea, haga un ejercicio de relajación, estire los músculos, tome un té de tila.
* El estrés
Hace saltar los niveles de la hormona cortisol, que le indica a su cuerpo que almacene la grasa. Algunas personas tratan de aliviar el estrés comiendo alimentos grasos, lo que complica la situación. Además, comer aumenta la insulina, lo cual, en combinación con el cortisol, conduce a mayores depósitos de grasa. ¿La solución? Coma refrigerios con bajo índice glucémico, que liberan el azúcar más lentamente, por ejemplo, almendras o avellanas. Relájese. Quince minutos de actividad intensa, como saltar a la soga, pueden aliviar la tensión después del trabajo.
* Los amigos
Son una de las mayores amenazas de la dieta: nunca falta el asadito, la fiesta o el choripán en la cancha. Incluso a veces parece que les divirtiera sabotear nuestra dieta. ¿La solución? Coma una barrita de cereal antes de encontrarse con ellos para sentirse más saciado, y tome un vaso de agua por cada vaso de cerveza. Además, es útil que les pida ayuda. Explíqueles la situación y encontrará más comprensión de la que espera. Lo ideal sería conseguir que uno de sus amigos haga dieta y ejercicio con usted: juntos es más fácil vencer las tentaciones.
Para mi esta semana ha sido de esas que yo llamo "semanas planas"... vamos... "que ni fú ni fá"... ayer, que me pesé de extraperlo, pesaba 100 gramitos menos, pero hoy, que es la que vale... peso lo mismo que el sábado pasado... una tengo a mi favor, y es que aumentar, lo que se dice aumentar, no he aumentado... (me recuerdo al endocrino que tuve hace algunos años, que me tuvo sufriendo a golpe de xenical la friolera de veinticuatro meses, que se dice fácil, y con el que no bajé ni una triste onza... si me mantenía ¡bien! porque no había subido... y si subía ¡bien! porque podía haber subido más... lo que nunca supe fue su reacción cuando algún paciente bajaba algún gramo... pues como les dije antes, este no fue mi caso... eso si, "fortaleza esfinteriana" toda la que quieras... de tanto aguantar las diarreas del xenical hasta llegar al WC más cercano...
sábado, 22 de agosto de 2009
Doctor... ¿qué puedo comer para adelgazar?
Pero no os creaís que todo ha sido comer... los hechos lo demuestran... ¡esta semana he bajado 100 gramitos!... 0,1 kilete tirado a "saco roto"... algo es algo... ¿no?... La zanahoria (como el elefante) va lenta... pero aplastante...
Es importante no sólo dejar de comer, o mejor dicho, limitar las cantidades de comida... más importante es saber seleccionar los alimentos adecuadamente... esto nos va a ayudar muchísimo en cuanto a no "pasar hambre", y a la vez, no ingerir un exceso calórico... y para ayudarnos un poco a conocer que alimentos debemos comer para "bajar de peso", aquí les paso el siguiente artículo que encontré por la red...
Publicada 19.12.2008 - actualizada el 03.08.2009
La alimentación ideal para bajar de peso...
Doctor, ¿qué puedo comer para adelgazar?
Respuestas a las preguntas más frecuentes sobre dieta y calorías.
¿Hay alimentos dietéticos que engordan?
Todos los alimentos tienen calorías. Los alimentos dietéticos están modificados de alguna manera en su composición respecto de las versiones originales de los productos para satisfacer necesidades particulares de nutrición o alimentación. Por ejemplo, alimentos libres de gluten para celíacos, los alimentos fortificados o los suplementos dietarios. Esto significa que no todo producto dietético es reducido en calorías ni ayuda a adelgazar.
Para que un alimento sea considerado light, en cambio, tiene que ser reducido en calorías o en algún nutriente como grasas, o azúcar. Esta reducción debe ser del 25% respecto al contenido de las versiones originales de los productos.
Recientemente, se han puesto de moda, los alimentos "cero". Pero este "cero" suele referirse a azúcar o grasas y no a las calorías.
No obstante, un alimento "light" o "cero" suele tener menos calorías que las versiones normales de estos alimentos. Para estar seguro, lea con atención la etiqueta nutricional. Y recuerde que la clave es la moderación.
¿Qué semillas conviene consumir y qué cantidad?
Le aconsejamos incluir semillas de sésamo, de girasol, de chia y de lino, comenzando con ½ cucharadita tamaño té si no es habitual su consumo, y aumentando progresivamente hasta 2 cucharaditas diarias distribuidas entre desayuno, merienda o colaciones. Puede consumirlas mezcladas con yogur, compotas o ensaladas de frutas o espolvorearlas sobre el queso blanco.
¿Qué cantidad de líquidos puedo tomar por día?
Es recomendable beber como mínimo 2,5 a 3 litros diarios. Puede elegir entre agua, soda, agua mineral con o sin gas, infusiones, gaseosas, jugos, aperitivos de hierbas o caldos -siempre en sus versiones "light"-. Puede consumir estas bebidas en cualquier momento del día, antes, durante y después de la comida.
¿Qué tipo de infusiones me conviene tomar?
Café descafeinado, té, té de hierbas, té verde o saborizado, mate cebado, mate cocido, todas sin azúcar.
Estoy haciendo dieta, ¿cada cuánto debo pesarme?
Deberá pesarse semanalmente, siempre en la misma balanza, a la misma hora, desnudo o con idéntica cantidad de ropa.
A veces, distintas balanzas pueden arrojar pequeñas diferencias en el peso, y lo mismo puede suceder si un día se pesa con un abrigo grueso y al siguiente con un short y una remera. Aunque esas diferencias sean pequeñas, le darán una imagen distorsionada de la evolución de su tratamiento. ¡Podría estar bajando de peso sin siquiera enterarse!
Otro consejo: anote la cifra en una libreta y compare su progreso semana a semana.
¿Las aguas saborizadas engordan?
Algunas aguas saborizadas tienen calorías. Para no tener sorpresas, asegúrese de que la etiqueta diga "sin azúcar".
¿Puedo tomar bebidas alcohólicas?
No es recomendable consumir bebidas alcohólicas. Si bebe, limite el consumo a 2 unidades diarias para el hombre y 1 para la mujer. La unidad de bebida alcohólica equivale aproximadamente a:
1 vaso de vino (150cc)
1 lata de cerveza (360 cc)
1 medida de bebida blanca (50 cc)
¿Todos los lácteos que consumo deben ser descremados?
Para adelgazar, los lácteos deben ser descremados o magros. Una cucharada de leche en polvo descremada equivale a ½ taza de leche descremada fluida. Recomendamos el queso blanco untable semidescremado o las variedades 0% grasa. Respecto de los quesos compactos, sugerimos utilizar queso fresco o tipo port salut o semiduro descremados (menos de 15% de grasa). No aconsejamos el consumo de queso rallado. En su reemplazo se puede utilizar queso semiduro magro rallado, o espolvorear con 1 cucharadita de levadura de cerveza seca en polvo sabor a queso.
Los lácteos descremados no están recomendados para niños de menos de 5 años.
¿Qué frutas y verduras son las más convenientes?
Incorporar frutas y verduras es una buena idea si quiere controlar su peso ya que aportan saciedad. Es aconsejable consumir hortalizas crudas o cocidas en forma abundante. En cuanto a las frutas, puede comerlas frescas, asadas, envasadas al natural -siempre que sean light-, en compota, deshidratadas y secas. Algunas frutas como la banana, las uvas, los higos o los dátiles tienen mayor contenido de hidratos de carbono, por lo que no se recomienda su consumo diario.
¿Qué cereales son más convenientes?
Pruebe panes con salvado o integrales, arroz integral, avena, trigo y copos de cereales o mezcla de cereales sin azúcar, fideos y pastas rellenas preferentemente de verdura o ricota. Respecto de las legumbres y derivados: lentejas, garbanzos, habas, arvejas, porotos en sus diferentes variedades, porotos de soja, milanesas de soja. Puede reemplazar 1 taza de arroz o trigo o mijo o fideos cocidos por 1 taza de legumbres cocidas o enlatadas o por 1 milanesa de soja.
¿Qué cortes de carne vacuna me convienen?
Seleccione entre los siguientes cortes de carne menos grasos: nalga, colita de cuadril, peceto, lomo, cuadrada, paleta, vacío magro o bola de lomo.
¿Qué parte del pollo es más conveniente?
La pechuga, ya que tiene menos grasa. Es importante cocinar y consumir el pollo sin piel.
¿Qué tipo de pescado puedo comer?
Elija merluza, brótola, lenguado, pollo de mar, abadejo, mero, salmón, pejerrey de mar, atún fresco o enlatado al natural, caballa al natural, bastones de surimi (kani kama), y también mariscos como calamar, pulpo, camarones, langostino, mejillones en preparaciones sin fritura.
¿Puedo reemplazar los aderezos con algún equivalente?
Puede utilizar jugo de limón, vinagres aromáticos, aceto balsámico, especias o hierbas frescas. Para condimentar con aceite utilice sólo 1 cucharadita tamaño té del aceite de su preferencia en cada comida principal o según lo indicado en su plan de alimentación. Puede usar de maíz, girasol, oliva, uva, soja o canola. Lo ideal es intercalar las distintas variedades, ya que todos son recomendables. Puede reemplazar 1 cucharadita de aceite por 2 cucharaditas de mayonesa o salsa golf light. También puede utilizar mostaza, salsa ketchup y salsa de soja, aunque debe tener en cuenta que presentan un alto contenido en sodio.
¿Puedo usar aceite?
Para cocinar es aconsejable que reemplace el aceite por rocío vegetal en aerosol. Utilice la medida indicada de aceite (1 cucharadita tamaño té por comida) para condimentar en crudo. Evite la utilización de manteca o margarina para cocinar.
¿Debo evitar las grasas?
La grasa es el nutriente que más calorías aporta. Esto significa que los alimentos con mayor contenido de grasa aportarán una mayor cantidad de calorías. Además, estas calorías son más difíciles de gastar con la actividad física y tienden a almacenarse en el cuerpo.
Aunque son necesarias para el mantenimiento de la salud, las grasas deben ser consumidas con moderación, ya que en exceso, no sólo contribuyen al aumento de peso sino también a un mayor riesgo de enfemerdades cardiovasculares. La recomendación es que del total de calorías que consume diariamente,aquellas que provienen de las grasas no sean superiores a un tercio.
¿Puedo usar azúcar?
Para controlar el peso, es recomendable sustituir el azúcar por edulcorante y respetar la cantidad indicada en la dieta de mermelada o dulce de leche light.
¿Puedo usar sal?
Utilice la sal con moderación. Preferentemente cocine sin sal y agréguela una vez servido el plato. En su reemplazo puede utilizar condimentos como especias y hierbas frescas.
sábado, 15 de agosto de 2009
Semana Grande en Gijón...
Anoche fue la noche de los Fuegos (fuegos artificiales)... Gijón está a tope... imposible circular y menos aun aparcar en un lugar decente de donde no te saque "la grua", ese preciso instrumento recaudador del Ayuntamiento que tantos beneficios ($$$$$) deja en estos días a la corporación...
Para poder cenar en mi restaurante favorito hace una semana tuve que llamar para reservar mesa... y tuve suerte... cogí la última libre...
Y yo, como Gijón, estoy de fiesta... hoy en la pesa 70,7kiletes... 400 gramitos menos... "tirados a saco roto"... ¡¡¡¿cómo no estar de fiesta?!!!... y conmigo lo celebra la zanahoria, tal y como podéis ver aquí abajo:
La Grasa y el Cerebro...
...ahí os queda este video para la reflexión...
Publicada el 07.08.2009 - actualizada el 07.08.2009
Así lo afirma un estudio realizado en Estados Unidos:
"Alimentarse bien,
la llave para una vida larga y saludable".
Luego de diez años de seguimiento y tras recolectar datos de 350 mil hombres y mujeres, los investigadores determinaron que ingerir en forma equilibrada y ordenada todos los grupos de alimentos, redujo en un 25 por ciento el riesgo de muerte en el sexo femenino. Para ellos, un 20 por ciento.
"Si una persona se alimenta bien y en forma saludable tiene mayores posibilidades de vivir más años que otra que no cumple con este requisito. Esta afirmación puede parecer trillada. Sin embargo, contamos con nueva evidencia científica que la confirma. De acuerdo con nuestros hallazgos, cuando un hombre o una mujer llevan una dieta equilibrada, compuesta por todos los alimentos de manera de cubrir todas las necesidades nutricionales, presentan una disminución del riesgo de muerte de entre 20 y 25 por ciento", aseguró la directora de la investigación, doctora Ashima Kant, del equipo de nutrición del Queens College de la Universidad de Nueva York, en una declaración publicada en The Journal of Nutrition.
Alimentarse saludablemente es vivir más
Para la investigación, Kant y su equipo se basaron en la información de más de 350 mil mujeres y varones, contenida en los Institutos Nacionales de Salud, y entrecruzaron los datos con otra variable: el desarrollo de enfermedades a lo largo de diez años de seguimiento.
Los participantes fueron divididos en cinco grupos según cuánta atención prestaran -a la hora de elegir los alimentos- a los consejos y pautas establecidas en las Guías de la Alimentación para Americanos que son publicadas cada cinco años y cuya última edición data de 2005.
"Para las mujeres que integraban el grupo que más seguía las indicaciones, encontramos que el riesgo de fallecimiento era 25 por ciento menor. En los hombres el riesgo fue 20 por ciento menor. Si bien no podemos explicar las razones de esta diferencia, sí podemos decir que lo positivo de la investigación es que a diferencia de otras anteriores que tal vez se enfocaban en los beneficios de un grupo de alimentos -e incluso de uno solo-, en esta ocasión elegimos evaluar los beneficios de diversos grupos de alimentos como las frutas, los vegetales, los bajos en grasas, los granos, la carne y los lácteos, entre otros", agregó la doctora Kant.
"Igualmente, no se trata de ingerir en forma compulsiva algún grupo de alimentos, como pueden ser las frutas. De hecho, las personas que lo hicieron así no alcanzaron los niveles óptimos. Lo fundamental es el equilibrio", consignó.
En nuestro país, los resultados de la alimentación desordenada y excesiva están a la vista. "Se calcula que el 50 por ciento de la población tiene problemas de sobrepeso como consecuencia de una combinación de factores como la falta de actividad física, la herencia, el estrés, la falta de tiempo y fundamentalmente la alimentación. Por eso es muy importante que pensemos en una dieta equilibrada y completa", explicó el doctor Alberto Cormillot, director del Instituto Argentino de Alimentos y Nutrición (IAAN).
Las razones del beneficio
Si bien la forma en la cual la dieta afecta a cada persona es única y particular, el equipo de Kant formuló diversas hipótesis acerca de las razones por las cuales una buena alimentación puede ser el pasaporte a una vida larga y saludable.
Entre los principales motivos establecieron que "alimentarse bien contribuye a evitar el almacenamiento de grasa en las arterias, situación que ayuda a prevenir las obstrucciones y, por ende, el peligro de sufrir afecciones cardiovasculares. Asimismo, y por citar sólo algunos puntos positivos, ingiriendo todo tipo de alimentos hay mayores posibilidades de prevenir el sobrepeso y la obesidad, frenando de esta forma el desarrollo de enfermedades asociadas como la diabetes. Hacer actividad física resulta también sumamente positivo".
Fuente: Agencia Pro-Salud News.
sábado, 8 de agosto de 2009
Metabolismo: ¿mito o realidad?
Muchas veces hemos oido hablar del "metabolismo"... gran parte de ellas culpándolo de ser la causa principal de la obesidad de muchos... ¿será verdad que si el metabolismo es lento se favorecen las posibilidades de ganar peso o será un pretexto más para justificar kilos en exceso?... ¿cuanto hay de cierto en ésto?... y si lo fuera... ¿existen formas de modificarlo?...
Me gustó el siguiente video por lo sorprendente:
El mito del metabolismo lento...
Obesidad: El mito del metabolismo lento
Cargado por raulespert - Descubre más vídeos de ecología y sociedad.
En los dos siguientes vídeos, dos formas diferentes de explicar lo mismo: Hay quienes sostienen que acelerar el metabolismo parece que ayuda a bajar de peso... y nos explican que hay formas para acelerarlo...
Ojo: no promociono lo que esta chica llama el "método metalink"... sólo quiero que os centreís en sus consejos, no en sus "recomendaciones"...
La polémica está servida... cada cual es libre, sin lugar a dudas, de interpretar lo que mejor le parezca o lo que más le convenga... no obstante, en ambos videos donde nos explicaban diferentes aspectos a tener en cuenta y a modificar para acelerar el ritmo del metabolimo, destaca el hecho de que la mayoría son coincidentes, y que absolutamente todos entran dentro de lo que podríamos denominar "los mejores consejos para modificar nuestros hábitos alimentarios y hacerlos más correctos"... y esto es lo que, me parece a mi, deberíamos tener en cuenta, independientemente de que el metabolismo (ese gran desconocido caprichoso) se acelere o se deje de acelerar...
sábado, 1 de agosto de 2009
¿Qué hacer para mantenernos?
¿Como continuar delgado después de la dieta ?
Le has ganado la batalla a los kilos... ¡Ojo! No te duermas en los laureles.
Hasta ahora, has contado con el apoyo del régimen, pero no vas a andar toda la vida con él...
- No te saltes ninguna comida.
- No repitas de ningún plato.
- Bebe mucha agua.
El secreto radica en mantener tu peso “ideal”. Después de un azaroso camino, sólo tú conoces los esfuerzos inútiles realizados, el empeño, el orgullo, el malhumor y la cantidad de energía que has puesto en ello. Has alcanzado tu objetivo y ahora hay que mantenerlo. No te saltes ninguna comida, aunque hayas hecho un exceso el día anterior. No le sumes un error a otro error. No comas nunca entre comidas. Si el hambre se te hace insoportable utiliza los mismos recursos que cuando hacías régimen: elige una manzana. Ten a mano, en tu cocina, las recetas ligeras en calorías que prefieres para que se conviertan en platos habituales de tu dieta. No repitas nunca de ningún plato. Sírvete la ración adecuada de una sola vez, es la única manera de controlar cuanto comes. Bebe mucha agua. Suprimir el agua produce efectos exactamente opuestos a los pretendidos: en lugar de deshincharte, tu organismo se defenderá reteniendo el poco de agua que obtenga a través de tu dieta. Además, el agua hace trabajar los riñones facilitando la expulsión de toxinas. Insiste en un litro y medio a dos litros diarios. Haz ejercicio. No para adelgazar, porque el ejercicio físico no consume una importante cuota de calorías, para perder 500 gramos, el ejercicio tiene que ser realmente intenso, sino para modelar tu cuerpo y preservar tus músculos en detrimento de la grasa. En este sentido, lo importante es la regularidad: es más aconsejable un paseo diario de una hora que toda una mañana de gimnasia intensa.
Y si al pesarte ves que en vez de perder peso ganas algún quilo, vuelve rápidamente al régimen hasta que consigas estabilizarte en tu peso ideal.
Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/362267/vivir/delgada/dieta/
sábado, 25 de julio de 2009
Ni muy muy... ni tan tan...
Comparativamente con las mediciones de la semana pasada, la grasa corporal ha variado de 25,1% a 23,7%... esto es: 1,4% menos de grasa en el cuerpo. Del mismo modo, el porcentaje de masa muscular aumentó de un 32,3% a un 33%, que equivale a un 0,7% más de masa muscular. Sin embargo, el agua subió de un 52,5% a un 53,8%, que implica un incremento (anormal) de este elemento del 1,3%, probablemente debido a el aumento de calor típico del verano, que suele producir cierta retención de líquidos... de ahi la importancia de beber más agua, cosa que no he hecho, lo cual facilita la eliminación de la misma a través de la orina.
La buena noticia de esta semana: que mi circunferencia abdominal, después de meses y meses de inmovilidad, se ha reducido en 1cm., ahora es de 88cm.
Siempre he escuchado decir que lo ideal es lograr un equilibrio en todos los aspectos en la vida... pero en el caso que nos ocupa: obesidad vs. delgadez, hay estudios que demuestran la veracidad de esta afirmación. Revisa el artículo que a continuación he colocado para que veas hasta que punto pueden ser sorprendentes los resultados de este Estudio:
El peligro de los extremos
Un trabajo muestra que tanto las personas de bajo peso como aquellas con obesidad evidencian mayor riesgo de morir, en comparación con quienes mantienen un peso normal. Sin embargo, también señala que los que están excedidos sólo en algunos kilos viven más tiempo...
Se sabe: los problemas de peso traen riesgos para la salud. Ese valor es importante desde el nacimiento, y mantenerlo en niveles normales ayudará a no sufrir riesgos. El exceso de peso significa, concretamente, tener más grasa en el cuerpo de lo que sería saludable tener, siempre de acuerdo al tamaño y altura de cada uno. ¿Cómo se llega a tener sobrepeso o, más grave aún, a ser obeso? Con la ingesta de calorías como primer factor, y actividad física que no alcance a quemar lo que se consume. Los problemas que acarrea van, desde dificultades para respirar y dormir, hasta cansancio, dolores en el cuerpo, y otras complicaciones más graves. Por supuesto, también influye en el humor y la imagen personal. Ahora bien, el extremo opuesto es el bajo peso, que también es riesgoso, porque puede llevar a la desnutrición, es decir, la falta de nutrientes esenciales para vivir.
En torno a este tema, recientemente se publicó un estudio que asegura que tanto las personas con peso inferior al normal como aquellas con excesiva obesidad viven menos años que las que no han tenido ninguno de estos problemas.
Sorprendidos: el nuevo estudio fue publicado por investigadores de la Universidad Estatal de Portland, Oregon Health & Science University y la Universidad McGill, todas en Canadá. En realidad, en las conclusiones los autores aseguran que, si bien tanto las personas con peso insuficiente en relación a su altura como aquellas con obesidad sí presentan un mayor riesgo de muerte que quienes tienen un peso normal, también es cierto que los que poseen algunos kilos extra viven más tiempo. Es este último dato el que los científicos encuentran más sorprendente que el primero, que en definitiva era algo más sabido y estudiado.
Según señaló Maek Kaplan, coautor del trabajo, “parece ser que unos kilos de más pueden proteger efectivamente a las personas mayores de sufrir algún problema de salud”, aunque enseguida advirtió que “eso no significa que las personas en el rango de peso normal tengan que engordar”. En este sentido, recalcó que el estudio sólo analizó la mortalidad, y no la calidad de vida, lo cual es un dato más que importante. Por más que las estadísticas indiquen que quienes están levemente excedidos de peso viven más cantidad de años, no se están tomando en cuenta los riesgos que esa condición implica a lo largo de su vida. Enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol alto, problemas de corazón, y presión arterial alta, son complicaciones graves que también caracterizan a las personas con sobrepeso, así como el hecho de vivir más tiempo.
“Tener buena salud es más que un índice de masa corporal o el número en una escala. Está claro que las personas que eligen un estilo de vida saludable disfrutan de una mejor salud, y eso implica una buena elección de alimentos, mantenerse físicamente activo todos los días y controlar el estrés, así como la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre en niveles normales”, señaló uno de los investigadores.
A gran escala: el estudio examinó la relación entre el índice de masa corporal y la muerte en 11.326 adultos en Canadá, durante un período de 12 años. Los investigadores encontraron que el bajo peso fue lo que mostró más alto riesgo de morir, mientras que la obesidad extrema tuvo el segundo mayor riesgo. Asimismo, aquellos con algo de sobrepeso tenían un menor riesgo de morir que los de peso normal.
Este es el primer estudio canadiense de gran escala que muestra que las personas que tienen sobrepeso puede llegar a vivir más tiempo que los de peso normal. No obstante, un trabajo anterior, realizado en los Estados Unidos y publicado en 2005 en el Journal of the American Medical Association, ya había mostrado resultados similares.
Para el estudio canadiense, se usaron datos de la Encuesta Nacional de Salud de la Población que se realiza cada dos años.
Durante el período de estudio, que fue entre 1994/1995 y 2006/2007, los individuos con peso inferior al que deberían tuvieron un 70% más de probabilidades de morir que las personas con peso normal, mientras que las personas extremadamente obesas tuvieron un 36% más de probabilidades. Los excedidos de peso, por su parte, mostraron un 17% menos de posibilidades de perecer. El riesgo relativo para las personas obesas fue casi el mismo que para las personas de peso normal. Los autores controlaron factores como la edad, sexo, actividad física y el tabaquismo.
Tomado de: http://www.gordos.com/
Interesante... ¿verdad?