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sábado, 11 de febrero de 2012

Lo que NO deberías desayunar

Por Krosty

sábado, 4 de febrero de 2012

Balancear la Dieta

Desde el comienzo de los tiempos, el ser humano ha honrado los paradigmas de juventud y belleza.

Pero en la actualidad el anhelo de ser joven y bello pasó a ser la preocupación dominante de gran parte de la sociedad, al punto de que poseer una figura esbelta con medidas casi perfectas se convirtió en una condición necesaria para alcanzar el éxito, no sólo en el plano amoroso, sino también en el laboral.
La belleza es una cualidad especialmente seductora. Pero muchas veces la búsqueda incesante y frenética de la perfección física conduce, especialmente a los jóvenes, susceptibles a las imposiciones sociales de poseer determinado estereotipo físico, a la adopción de conductas alimentarias reñidas con una nutrición saludable.
Las dietas de la sopa, de la luna, de la manzana, o las dietas en las que se insta a consumir un determinado grupo de alimentos -por ejemplo, proteínas-, y casi eliminar otros, como los hidratos de carbono, no son adecuadas, según los especialistas, para una buena nutrición, pues no están balanceadas en forma apropiada.
Es necesario entender que cada una de las células necesita un aporte equilibrado de nutrientes para que todo el organismo en su conjunto funcione en armonía.


Comer o no comer, ésa es la cuestión
Estar delgado, a veces no significa estar sano, máxime si la delgadez se alcanzó a fuerza de pasar hambre. No comer lleva a la desnutrición. Por eso, “la dieta balanceada es el método más moderno de organización alimentaria, que tiene metas claras y un objetivo definido”, explica la doctora Nancy Marchese, médico nutricionista.
Según la doctora Marchese: “El objetivo de un programa alimentario es mejorar el estado de salud -físico y psíquico- y prevenir la aparición de enfermedades metabólicas como el aumento de colesterol, la obesidad y la diabetes. También, disminuir las medidas corporales y el sobrepeso, si existiesen”. Y agrega: “La meta es mantener los resultados a través del tiempo”.
Los fundamentos de este tipo de organización alimentaria no se establecieron caprichosamente, sino que están sustentados científicamente. Uno de estos pilares es el cumplimiento de las leyes que fueron formuladas hace varias décadas por el doctor Escudero, pionero de la nutrición en la Argentina, y que hoy son mundialmente aceptadas.
Según estas leyes, la dieta debe ser completa. La alimentación diaria debe contener los tres macronutrientes esenciales: proteínas, hidratos de carbono -azúcares- y grasas, acompañados de una buena proporción de aminoácidos esenciales -aquellos que no puede sintetizar el propio organismo-, minerales, vitaminas y agua.
Al respecto, la doctora Mirta Lerner, médica especialista en nutrición y diabetes, a cargo de los consultorios externos e internación del Hospital Francés de la ciudad de Buenos Aires, dice: “La dieta diaria debe incluir todo tipo de alimentos. Así, estamos evitando carencias de algún tipo de proteína, vitamina y demás nutrientes. Comiendo verduras y frutas frescas de todos los colores, e incluyendo los aceites, que contienen cantidades importantes de vitaminas y antioxidantes, no es necesario tomar ningún tipo de suplementos que contengan estas sustancias”.
Desde hace algunos años, se sabe que las células, en su metabolismo, fabrican moléculas tóxicas de oxígeno, denominadas radicales libres, que tendrían un papel preponderante en el envejecimiento y el origen de algunas enfermedades. De acuerdo con un artículo publicado en The New England Journal of Medicine, los radicales libres se verían contrarrestados por los betacarotenos, presentes en zanahorias, calabazas, y otros vegetales de color rojo y naranja. También, por la vitamina C, presente en las frutas -preferentemente las cítricas- y verduras, que actúa como preventivo de ciertos cánceres y de las enfermedades cardiovasculares.
El Tratado de Medicina Interna, de Cecil-Loeb, asegura que el organismo necesita energía para conservar sus procesos normales y cubrir las demandas originadas por las actividades y el crecimiento. Por lo tanto, los requerimientos energéticos variarán según el tamaño de una persona, el sexo, la edad, el metabolismo basal -consumo de energía mínimo en reposo-, de las diferentes actividades y de la temperatura ambiental. Esas fuentes de energía son las proteínas, los hidratos de carbono y la grasas.



Donde están los nutrientes
Las principales fuentes de proteínas son las carnes blancas -pollos, pescados, conejos, mariscos, langostas-, las carnes rojas -vaca y chivito- y el huevo, especialmente las claras. También los lácteos.
La importancia del consumo de proteínas radica en el hecho de que aportan los aminoácidos esenciales, es decir aquellos que el organismo no puede producir por sí mismo-, indispensables para formar tejidos nuevos.
También existen proteínas en los vegetales, “Pero aquéllas de origen animal son las más completas, pues son las que aportan esos aminoácidos esenciales y el hierro. Si bien existen vegetales que tienen hierro, éste no se absorbe de la misma manera que el que se encuentra en alimentos de origen animal; no es un hierro hémico, es decir destinado a la formación de hemoglobina”, afirma la doctora Lerner. Y continúa: “Pero con consumir carnes dos o tres veces por semana es suficiente. El mayor problema radica en las mujeres en período fértil, ya que durante las menstruaciones se pierde mucho hierro y puede llevar a la anemia. El hierro también es indispensable en los niños y adolescentes en período de crecimiento”, agrega.
Actualmente están de moda las dietas vegetarianas, principalmente entre los jóvenes, hecho que se vincula con un rechazo a la matanza de animales. La doctora Lerner opina que una dieta estrictamente vegetariana es insuficiente. En cambio, si se complementa con el consumo de huevos y lácteos, las necesidades de hierro estarían cubiertas”, afirma Lerner.
Otros nutrientes indispensables son los hidratos de carbono o azúcares. Son los que proporcionan la energía necesaria para trabajar y ayudan a tornar apetecible a una dieta equilibrada. Los hidratos de carbono se encuentran en el arroz, los cereales -trigo, avena, cebada y centeno-, las pastas, las papas, las batatas, los choclos, las legumbres y las semillas, en general. También en las frutas y hortalizas que, además, son ricas en fibras, y más aún, si se comen con cáscara.
Las fibras, además de dar saciedad, ayudan a movilizar los intestinos, ya que al no ser digeridas, atraen agua hacia la luz intestinal y aceleran el tránsito de los residuos alimenticios. Por eso son recomendables para contrarrestar los divertículos y el cáncer de colon, y para evitar que el organismo absorba el exceso de grasas con el consiguiente descenso del colesterol sanguíneo.
Se puede agregar avena o salvado de trigo a las milanesas, albóndigas, o elegir panes que los incluyan en su fabricación.
Las grasas, forman el tercer grupo de macronutrientes. Proporcionan más del doble de energía que los hidratos de carbono y las proteínas a igualdad de peso. Por lo tanto son una fuente concentrada de calorías. Pero los requerimientos básicos son muy pocos, y según Cecil-Loeb, en su Tratado de Medicina Interna, están limitados al aporte de tres ácidos grasos indispensables, el ácido linoleico, linoleínico y araquidónico. La carencia de éstos en la alimentación de los niños origina desde piel escamosa hasta alteraciones en el crecimiento..
“Actualmente se sabe que el aceite de oliva es rico en ácidos grasos monoinsaturados, y los pescados de mar, en ácido graso omega tres. Ambos actúan como antioxidantes, protegiendo contra el envejecimiento de las arterias y, por lo tanto, retrasan la arterioesclerosis”, opina Mirta Lerner.
De acuerdo con su estructura química, las grasas pueden ser saturadas, mono y poliinsaturadas. Las primeras están presentes en las carnes rojas, la piel del pollo, lácteos y yema de huevos. Las mono y poliinsaturadas, en los aceites vegetales como el de oliva, y en los pescados como el salmón, caballa, atún y merluza. La importancia de los monoinsaturados es que no sólo no elevan el colesterol malo -LDL o lipoproteína de baja densidad- sino que también ayudan a aumentar el bueno -HDL o lipoproteína de alta densidad-, con la consiguiente disminución del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Si bien es conveniente disminuir al mínimo posible el consumo de grasas, no se debe exagerar, ya que a partir del colesterol se sintetizan las hormonas, más específicamente las sexuales.


Características debe poseer una dieta
Además de completa, según las leyes del doctor Escudero, la dieta debe ser suficiente; es decir, que la alimentación debe satisfacer los requerimientos orgánicos y psíquicos de cada persona, en forma individual y precisa. “Las dietas basadas en el ayuno o en la ingesta de líquidos podrían considerarse equiparables, y son absolutamente insuficientes. Sostenido en el tiempo lleva a la desnutrición”, comenta la doctora Nancy Marchese.
Y como si esto fuera poco, la ingesta deberá ser adecuada y armónica. Vale decir, que deberá responder a los gustos, posibilidades y, sobre todo, a las necesidades individuales. Pues no es lo mismo la dieta de un hombre adulto, que lleva una vida sedentaria, que la alimentación de una mujer embarazada o un niño o adolescente en etapa de crecimiento. “En esos momentos especiales de la vida deberán consumirse todos los macronutrientes -proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas- en buena cantidad ya que se están formando tejidos, de lo contrario se producirán carencias”, afirma la doctora Lerner. Y agrega: “El niño y el adolescente deberán tomar, por lo menos, tres vasos de leche por día, ya que ése es el momento en que se forma la matriz ósea y existe alto requerimiento de calcio. Es, justamente, en la niñez y la adolescencia cuando se debe prevenir la osteoporosis”
El embarazo es otra etapa especial, durante la cual se debe balancear nuevamente la alimentación. “Si bien el antiguo consejo de duplicar la ingesta ya no es válido, se necesita un aporte extra de calorías para que, a medida que el embarazo avanza, el feto tenga todos los nutrientes y calorías necesarios para formar los tejidos, y la placenta pueda cumplir con sus funciones metabólicas y productora de hormonas”, finaliza Lerner.


Aprender a comer
No hay dudas de que comer es un placer. Pero, para no darse atracones y luego pasar hambre para poder lucir la silueta en las playas, es necesario aprender a comer, a crear hábitos alimentarios. Toda conducta que se sostiene en el tiempo se transforma en un hábito.
Para una persona sin sobrepeso, una buena alimentación deberá ser fraccionada, como mínimo en las cuatro comidas diarias -desayuno, almuerzo, merienda y cena-. La dieta, primeramente, deberá adaptarse a las condiciones biológicas de cada persona, siempre será completa, predominando la calidad sobre la cantidad. Según los nutricionistas, no es conveniente pesar o medir los alimentos. El adecuado balance logra las metas. Este balance se realiza alternando en comidas consecutivas los alimentos ricos en proteínas, hidratos de carbono, con muchas frutas y verduras, y pocas grasas. Todas las proteínas deberán acompañarse siempre de hidratos de carbono complejos -con predominio de fibras-. Así, un bife puede acompañarse con una ensalada de zanahorias, tomates y cuanta variedad vegetal se desee. Si bien las porción de la carne será moderada, la ingesta de verduras, ya sea crudas o cocidas puede ser abundante.
Otro hábito importante es beber abundante agua. “Hay que enamorarse del agua”, comenta la doctora Marchese. La médica recalca el valor del agua en contraste con otras bebidas como gaseosas, jugos o infusiones. El agua es aquel líquido sin color, sin olor, sin sabor y sin burbujas, que puede proceder de distintas fuentes, según el ámbito geográfico y socio-cultural. Agua mineral o mineralizada, potable de red, hervida o sin hervir pero con el agregado de dos gotas de lavandina por litro.
“El hábito de tomar agua debe responder a una cantidad y técnica específica. En cuanto a la cantidad, será suficiente como para que la primera orina emitida durante la mañana sea bien clara”, explica Marchese. “Cuanto más agua, más clara y cuanto más clara mejor”, insiste.
Respecto a la técnica de beber agua, Marchese explica que deberá hacerse de a sorbos pequeños y distanciados, para evitar la distensión gástrica.
También hay que decirle adiós al salero: es recomendable disminuir -o eliminar por completo, según Marchese- el agregado de sal durante la preparación de las comidas, dado que, con una dieta balanceada, los mismos nutrientes ya aportan sodio. Sí se pueden utilizar productos similares a la sal, pero sin sodio. Otra alternativa para hacer más apetitosa la comida es el uso de condimentos especiales para carnes blancas, rojas, pescados o vegetales.
Y, como broche de oro, se aconseja realizar ejercicio físico moderado, aeróbico y sin saltos, por ejemplo nadar, andar en bicicleta o caminar. Este tipo de actividad física favorece el retorno venoso al corazón, previene la aparición de várices, da tonicidad o firmeza a los músculos y una buena elasticidad a los tendones.
Aunque parezca complicado, estar en buena forma y sano se puede lograr sin demasiado esfuerzo. Disminuir el tamaño de las porciones, consumir muchas frutas y verduras, beber agua en abundancia, y conseguir un calzado cómodo para caminar, parecen ser la clave para cumplir muchos años, con pocos malestares físicos y gran lucidez mental.
En el mundo occidental se presenta actualmente una gran paradoja: la coexistencia de dos males resultantes de una alimentación no balanceada. Estos dos males, en apariencia opuestos pero íntimamente vinculados, son la desnutrición y la obesidad.
Según los textos médicos, existe desnutrición cuando hay un desequilibrio entre el aporte de nutrientes, ya sea por un programa de comidas inapropiado o la utilización defectuosa por parte del organismo de esos nutrientes. Si bien no siempre es fácil la detección temprana de la desnutrición, la conjunción de determinadas circunstancias orientan hacia la búsqueda de los signos que la delatan.
Las condiciones socioeconómicas de una comunidad son determinantes. La privación y la pobreza ganan día a día nuevos desnutridos a sus filas, principalmente entre los grupos etarios más vulnerables, como los lactantes y niños pequeños, los adolescentes en etapa de crecimiento, las mujeres embarazadas, los ancianos y aquellos individuos con problemas de alcohol, drogas o SIDA.


Cómo debe alimentarse un niño
El dicho de nuestras abuelas es en este caso tan popular como cierto: lo mejor para un bebé es la leche materna. La leche materna es el alimento de elección en el recién nacido, porque contiene todos los principios nutritivos que el bebé necesita. Los médicos recomiendan que, en lo posible, el amamantamiento se mantenga con exclusividad hasta los seis meses y puede prolongarse hasta los dos años de edad.
“En los limitados casos en que la mamá no puede amamantar a su hijo, es factible optar por una fórmula láctea artificial. Son la leches maternizadas que existen en el comercio”, explica el doctor Sergio Ariel Beno, médico pediatra y nutricionista del Servicio de Nutrición del Hospital de Clínicas de Buenos Aires, Argentina. Pero subraya: “Lo esencial es la leche materna”. También agrega que se debe intentar evitar la leche de vaca hasta cerca del año de edad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la introducción de alimentos semisólidos -papillas- deberá realizarse entre los 4 y los 6 meses de edad, etapa en la que necesita suplementos de hierro. En cuanto al agregado de complejos vitamínicos, como las vitaminas A, C y D, el doctor Beno comenta que “está en discusión, principalmente cuando la lactancia materna es la base de la alimentación”. Y agrega: “Ya al año de vida, el niño debe tener una alimentación completa, por lo que se suspenden los suplementos”.
La introducción de los alimentos deberá ser paulatina, de acuerdo con su digestibilidad y alergenicidad. Por ejemplo, no se aconseja darle al niño cereales con gluten -trigo, avena, cebada y centeno- antes de los seis meses de edad por el riesgo de enfermedad celíaca. Tampoco es conveniente introducir chocolates o frutillas en la dieta antes del año de edad, porque son productores de alergias.
“El tipo de alimento, y la secuencia en la introducción de éstos en la dieta, variarán de acuerdo con las costumbres culturales de cada región, como así también del criterio del médico pediatra”, comenta Beno. Y recalca: “Siempre conviene enriquecer las papillas con leche o un poco de aceite para mejorar las propiedades nutritivas.”
La cantidad de calorías que debe consumir un niño varía según la edad. Una fórmula fácil para el cálculo de la ingesta calórica es, sobre una base de 1000, sumar 100 calorías por año de edad, lo cual indica la cantidad total de calorías requeridas. Por ejemplo, para un niño de tres años corresponde un consumo diario de 1300 calorías. El doctor Beno relata que, en la Argentina, si bien la prevalencia de desnutrición es elevada, empiezan a perfilarse dos fenómenos predominantes: la obesidad y los niños de baja talla. “Estos últimos son niños bajos para la edad. Y esto se produce por un déficit selectivo en la ingesta de alimentos, debido a una mala calidad de selección”. Y agrega: “Muchas veces estos niños son obesos, ya que el trastorno no es producido por baja ingesta calórica”.
Por lo tanto, se recomienda consumir muchos lácteos, huevos, frutas y verduras con alto contenido en fibras, y moderación en las carnes, tratando de evitar las golosinas, gaseosas y la llamada comida chatarra, que poseen calorías vacías -sin nutrientes esenciales-. Esto bastaría para que los niños crezcan sanos.
Cabe recordar que la desnutrición en los primeros años de vida puede producir un déficit pondoestatural -baja talla y peso en relación con la edad- y de la esfera intelectual. Déficit que en la mayoría de los casos es difícil revertir a posteriori.
También los dientes se afectan. Pues la carencia calcio y flúor producen alteraciones en el esmalte dentario. Y un exceso en el consumo de hidratos de carbono simples -los azúcares de las golosinas- predispone a la aparición de caries.
“Ya en la adolescencia, los trastornos de las conductas alimentarias, como la anorexia y la bulimia, son cada vez más frecuentes. Frecuencia dada por la mayor detección del problema y por un fenómeno cultural que asocia la extrema delgadez con la belleza estética”, explica el doctor Beno.
En el otro extremo, ¿qué pasa con la obesidad? Según Beno, un niño obeso debe realizar una dieta especial, que se complementará con ejercicios físicos y cambio en los hábitos nutricionales. Pero recomienda no utilizar lácteos descremados antes de los cuatro años de edad, “ya que es un período importante en el desarrollo cerebral, y los esfingolípidos de las grasas de la leche son indispensables para la elaboración de la mielina, un componente del sistema nervioso”, subraya.
Cabe mencionar que la obesidad en la infancia puede condicionar el peso en la adultez, así como la aparición de enfermedades, entre ellas, la diabetes.


El embarazo: ¿comer por dos?
El embarazo es un período crítico en la mujer debido a la elevada demanda de nutrientes. La rápida división de la células y la formación de los órganos del feto en crecimiento requieren una alimentación adecuada. Pero eso no significa comer por dos, como antes se creía.
Por el contrario, según un artículo del International Food Information Council Foundation (Fundación del Consejo Internacional de Información sobre Alimentos) de los Estados Unidos, el requerimiento de algunos nutrientes durante la gestación se duplica, mientras que la necesidades calóricas se elevan tan sólo en un 15 por ciento.
“Es indispensable considerar el peso de la madre previo al embarazo. Una mujer delgada o con peso adecuado para su edad y estatura, podrá aumentar más kilos que una obesa, refiere la doctora Mirta Lerner”, médica nutricionista del Hospital Francés, de Buenos Aires, Argentina. Pero es útil que el médico a cargo del embarazo establezca metas de aumento de peso, conjuntamente con la embarazada y controle los aumentos. Pues importa no sólo el aumento de peso total, sino su progreso durante la gestación.
Un escaso aumento de peso con frecuencia da como resultado un bebé con bajo peso al nacer, que puede llevar a un retraso en su desarrollo. Según la estadísticas, un bebé con estas características presenta un mayor riesgo de enfermarse y morir durante su primer mes de vida.
La mujer embarazada almacena grasa con el fin de prepararse para la lactancia. Si el peso corporal materno es muy bajo, el organismo se protege incluso a expensas del crecimiento fetal. Esto también es válido para las obesas que tratan de bajar de peso durante el embarazo. La restricción de calorías también se asocia a neonatos de bajo peso.
Por lo tanto, la doctora Lerner insiste: “Nunca se debe hacer dieta para adelgazar durante el embarazo”
Durante la gestación existe un requerimiento especial de determinados elementos como el calcio, el hierro y el ácido fólico. Si bien una dieta balanceada y rica en lácteos, pescados enlatados, vegetales de todos los colores, frutas, hígado y carnes rojas serían suficientes, el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos recomienda administrar suplementos vitamínicos, inclusive antes de embarazarse, en aquellas mujeres que estén planeando su embarazo.


Alimentación en los adultos
En la actualidad existe una mayor tendencia mundial a la obesidad. Las comodidades que nos ofrece la sociedad hacen que la obesidad sea, ya, epidémica. El sedentarismo es un factor decisivo. El uso del automóvil, los controles a distancia de los televisores y demás electrodomésticos, los envíos de comida a domicilio, inmovilizan a las personas. Si a ello se le suma el gran surtido de alimentos preparados, a un costo accesible, que invaden las góndolas de los supermercados, y que tiempo atrás sólo se consumían en ocasiones especiales -helados, postres, comidas preparadas con alto tenor graso-, hacen posible la acumulación de los odiados rollitos.
La obesidad acarrea otras enfermedades como la diabetes, y el aumento del colesterol en su fracción perjudicial, que disminuye el calibre y la flexibilidad de las arterias. Entonces, no es difícil deducir que obesidad y enfermedades cardiovasculares están estrechamente vinculadas.
Pero no sólo el corazón sufre. También se resienten las articulaciones, al tener que transportar más kilos de los correspondientes, llevando a la artrosis. “Es como caminar con dos maletas de 20 kilos en cada mano”, comenta la doctora Lerner. Y agrega, “Al existir mayor dificultad en la deambulación, se acentúa el sedentarismo y se entra en un círculo vicioso”.
Pero no sólo el sobrepeso es dañino, también la delgadez extrema. “El problema es la desnutrición que, a su vez, trae aparejadas otras enfermedades, algunas bastantes serias como la tuberculosis. También en los enfermos de SIDA, una alimentación deficiente posibilita la aparición frecuente de enfermedades oportunistas, que deterioran aún más a estos enfermos”, relata Lerner.
El blanco de la desnutrición parece ser el sistema inmunológico -las defensas del organismo-. En un trabajo publicado por la Asociación Lupus Argentina, se hace referencia al daño que provoca una dieta insuficiente sobre las células en general, y muy especialmente, en las del sistema inmunológico y en la producción de anticuerpos. Por ejemplo, en experimentos hechos con animales, si faltan proteínas, el timo, que es el órgano responsable de la maduración de las células de defensa -linfocitos T-, se deteriora a tal punto que todos los mecanismos defensivos del organismo ven afectadas sus funciones normales.
Algo similar ocurre con el zinc, que existe en cantidades mínimas en la dieta normal, y con la vitamina B6. Ambos actúan como coadyuvantes de sustancias llamadas enzimas, indispensables en los procesos metabólicos del organismo.


Bulimia y anorexia
Un tratamiento especial requieren otras dos enfermedades “epidémicas” de este fin de milenio, como son la anorexia y la bulimia. “Aquí confluyen muchos factores, como la carga genética, las pautas culturales, la contención familiar, las personalidades, por lo que se necesita un grupo multidisciplinario de profesionales para su tratamiento”, resume Lerner.
Los hábitos alimentarios están condicionados por las costumbres familiares y culturales de un pueblo. El impacto de las modas, los bombardeos televisivos en donde se promocionan falsos cánones de belleza, por un lado, y por otro, se fomenta el consumo de productos poco sanos, la vida sedentaria y la falta de tiempo para preparar y degustar tranquilamente los alimentos, atentan contra la salud. Con información seria brindada desde edades tempranas, quizás se pueda revertir este proceso.


Tomado de:
http://www.alimentacion-sana.com.ar/Informaciones/novedades/balancear%20la%20dieta.htm

sábado, 28 de enero de 2012

Dieta Enteral Planas

Programa Médico de Perdida de Peso con resultados permanentes y sin pasar apetito



El tratamiento DIETA ENTERAL de Clínica Planas es un método nutricional de eficacia contrastada. No solo es un tratamiento de adelgazamiento sino también un protocolo de reeducación alimentaria y de mejora del estado general de la persona que lo realiza. La Dieta Enteral Planas consigue reducir en un corto periodo de tiempo, el 10% del peso en hombres y 8% en mujeres sin disminuir su masa muscular, sin pasar apetito y evitando que se produzca un efecto rebote.

Consta de dos fases:

La 1ª fase del tratamiento requiere de 3 a 10 días de ingreso en clínica, en los cuales el paciente se nutre a través de una sonda nasogástrica muy delgada, de tipo pediátrico (2mm de grosor) por medio de la cual se administra la nutrición enteral. La colocación de la sonda es indolora y las ligeras molestias desaparecen a los pocos minutos de instaurarla, siendo perfectamente tolerada después de su aplicación. 
Esta nutrición enteral llega directamente al estómago de forma continua a través de la sonda mediante una bomba peristáltica; siendo específicamente preparada para cada paciente según sus necesidades morfológicas, bioquímicas y nutricionales. Durante esta fase el paciente es controlado mediante controles analíticos, antropométricos y fisiológicos. Así podremos regular las diferentes cantidades de componentes y formular su nutrición enteral personalizada preparándola diariamente, que irá nutriendo al paciente sin necesidad de ingerir ningún otro tipo de alimento sólido.
Durante estos diez días el paciente realizará ejercicio físico controlado por un entrenador personal y tratamientos con aparatología médica para acelerar el consumo de grasa.

La 2ª fase la realiza el paciente en su domicilio y durante la primera semana de readaptación ingerirá alimentos sólidos y suplementos nutricionales. Así en los siguientes 7 días seguirá con una ingesta alimentaria personalizada, que de forma progresiva, le devuelva al ritmo alimentario normal. Al acabar esta fase el paciente habrá comenzado la reeducación alimentaria y sabrá cómo, cuándo y cuanto comer y así evitar el efecto rebote.
Durante todo el tiempo que dura el tratamiento el paciente puede hacer su vida normal, puede desarrollar sus actividades normales, incluso realiza ejercicio físico suave. La sonda puede separarse de la bomba, desconectando el alimentador para bañarse, ducharse, nadar, etc., un máximo de 2 horas al día, aunque no más de 15 minutos seguidos.
La nutrición enteral equilibrada y personalizada, compuesta de aminoácidos, carbohidratos, grasas, minerales, oligoelementos y demás compuestos nutricionales específicos, va dirigida a activar el mecanismo de la lipólisis que lleva a la pérdida de peso a través de la pérdida de grasa, manteniendo la masa muscular.


Lo que diferencia a la Dieta Enteral Planas de cualquier otro método de adelgazamiento, es que el paciente se nutre de forma continuada a través de la bomba peristáltica que mantiene un flujo continuo y especifico para cada paciente a través de la sonda nasogástrica. La perfusión día y noche, hace mantener un nivel estable de energía, permitiendo evitar las variaciones sustanciales de insulina en sangre. Esta situación permite al paciente tolerar sin sacrificio y sin pasar apetito el período de 10 días durante los cuales, aparte de la nutrición introducida por sonda, no ingiere ningún otro alimento sólido.

Tomado de:

sábado, 21 de enero de 2012

Dieta enteral: Novedoso tratamiento para perder peso

Viernes 13/01/2012 por Isabel


Dieta enteral: Novedoso tratamiento para perder peso. Una dieta de adelgazamiento que, desarrollada por una clínica especializada de Barcelona, está indicada para las personas con sobrepeso y con dificultades para perder los kilos de más. La dieta enteral consiste básicamente en un tratamiento de alimentación nasogástrica. Además de garantizar la pérdida de peso, una media del 10% en un periodo de diez días, los médicos aseguran que no se pasa hambre y que se evita el efecto rebote, es decir, recuperar los kilos nada más abandonar la dieta o régimen de adelgazamiento.

El sobrepeso puede convertirse en un serio problema de salud, ya que incrementa los riesgos de sufrir determinadas enfermedades, entre ellas la diabetes (Tipo 2, la más frecuente). Sin embargo, perder los kilos de más no siempre es sencillo y, pese a las múltiples dietas y regímenes de adelgazamiento a los que podemos acceder hoy en día, no siempre se consiguen los resultados esperados. De entrada, lo más importante ante un problema de sobrepeso o de obesidad, es ponerse en manos de un profesional para diagnosticar las causas que provocan el aumento de peso y para determinar el mejor tratamiento o dieta a seguir. Dietas entre las que se suman a partir de ahora un novedoso tratamiento puesto, la dieta enteral, puesta en marcha por la Clínica Planas de Barcelona tras los estudios desarrollados durante el último año en más de una treintena de pacientes con un sobrepeso que oscilaba entre los dos y los quince kilos de más.

El tratamiento de adelgazamiento puesto en marcha se basa en la alimentación enteral intrahospitalaria, es decir, la dieta que se administra a los pacientes que se encuentran ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos de los centros hospitalarios o que no son capaces de tomar alimentos por vía oral (recién nacidos, pacientes con trastornos nutricionales o de alimentación). De esta manera, el paciente portará, durante diez días, una sonda nasogástrica para ir administrando el líquido nutriente. Una vez superado el plazo, se realiza un seguimiento de unas dos semanas más, en las que se incide sobre todo en los hábitos y pautas básicas de una alimentación sana y equilibrada.

Según aseguran desde la clínica de la ciudad condal, el tratamiento garantiza la pérdida del 10% del peso en un periodo de diez días. No se trata solo de perder peso, insisten, sino también de aprender a comer y aprender a cuidar nuestra alimentación, premisa básica para prevenir la aparición de enfermedades y para garantizar el bienestar de nuestro organismo.

Asimismo, el novedoso tratamiento que por primera vez se aplica en una clínica española evita el temido efecto rebote, es decir, el volver a recuperar los kilos, incluso alguno más, después de haber abandonado o concluido una determinada dieta. Un tratamiento sorprendente que espera revolucionar el mundo de la estética y la nutrición, tal y como ya hizo en su día otra propuesta de esta misma clínica, el tratamiento antiaging.



Tomado de:

sábado, 14 de enero de 2012

Sugerencias de desayunos sanos

Por Krosty
25 noviembre, 2011


Como todos sabemos, el desayuno es la comida más importante del día, es el plato que nos da la energía para la mayor parte del día, por tanto, debemos asegurarnos de comer los alimentos adecuados. Esto no siempre es tarea fácil, ya que muchas veces no sabemos que elegir. Si a ti te sucede esto entonces las sugerencias que tenemos para hoy te serán de gran ayuda. Te recomendamos posibles desayunos sanos a continuación, todos contienen tres elementos básicos: leche o derivados, hidratos de carbono y fruta fresca.
- Un vaso de leche con cereales (puedes elegirlos integrales) + un zumo natural de naranja o pomelo
- Una infusión (té, manzanilla, tila, poleo, etc) o un café con leche + una tostada o biscote con queso fresco y, por ejemplo, miel o membrillo + dos ciruelas.
- Un buen batido natural añadiendo a la leche por ejemplo: plátano, papaya, melocotón, fresas + dos galletas integrales.
- Un yogur natural que puedes enriquecer con trozos de fruta variada, moras o arándanos, con frutos secos bien picaditos (almendras, avellanas, castañas) o con los cereales que más te gusten + una infusión o café.
- Un tazón de leche con cacao o un vaso de leche con miel + una tostada con aceite de oliva virgen + una pieza de fruta.
- Un café con leche + un tradicional “pan tumaca” (tostada en la que se extiende la pulpa del tomate,aceite de oliva y una loncha de jamón serrano) + una fruta.
Estas son algunas de las opciones que tenemos, fáciles de preparar y llenas de nutrientes, ¡te animamos a intentarlas!

Tomado de:
http://blognutricion.com/2011/11/25/sugerencias-de-desayunos-sanos/


sábado, 7 de enero de 2012

Hombres con vida sana

26 de agosto de 2011
Autor:


Aquellas personas obesas o con sobrepeso están más propensos a contraer enfermedades y afecciones (enfermedades cardiovasculares, diabetes, derrame cerebral).
Por eso te recordamos hacer ejercicios, comer mejor y más saludable y sobre todo consultar a tu médico si estás preocupado por tu salud, o si tienes dudas por si estas haciendo lo correcto.

Aliméntate sanamente

Ingiere cinco o más porciones de frutas y vegetales al día y menos grasas saturadas, esto ayudara a mejorar tu salud y reducir el riesgo de contraer enfermedades crónicas, como por ejemplo el cáncer y toma 2 litros de agua diaria, lo que te ayudara a eliminar toxinas y grasas.

No fumes

El hábito de fumar trae aparejadas algunas enfermedades pulmonares. El hábito de fumar triplica el riesgo de morir por enfermedades cardíacas. El ser fumadorpasivo también afecta la salud, por eso si fumas déjalo hoy mismo, ya que no solo te perjudicas a ti sino que también perjudicas a tu entorno.

Controla el estrés

Para evitar el estrés trata de mantener un balance entra las responsabilidades de tu trabajo y las responsabilidades de tu familia. Cuida tu salud mental y física haciendo actividades que te ayude a disminuir el estrés en el trabajo y en tu casa.

Vacúnate

Ten en cuenta que las vacunas no son solo para los niños, los adultos también deben vacunarse.
Cuida tu salud y la de tu familia protegiéndote de enfermedades que se pueden mejorar vacunándose.

Sé bueno con ti mismo

La salud trae aparejado un estilo de vida. Por eso cuidar de tu salud durmiendo lo suficiente, relajándote luego de un día estresante en el trabajo, disfrutando de alguna actividad que te da placer realizar.

Tomado de:
http://www.natulinea.com/consejos/hombres-con-vida-sana/#more-1228

sábado, 31 de diciembre de 2011

31 de Diciembre de 2011: Hemos llegado a las 100,000 visitas contabilizadas... ¡Nunca lo imaginé!

Resulta difícil de creer... nunca lo hubiera imaginado...
Este Blog, que surgío como un compromiso moral de "autoapoyo" que me comprometía públicamente para obligarme a hacer las cosas bien durante todo mi proceso de adelgazamiento ha llegado a las 100,000 visitas...

Muchas Gracias a todos aquellos que me han visitado durante estos tres años y medio...
Muchas Gracias a los que han colaborado...
Muchas Gracias a los que han hecho sus comentarios...
Muchas Gracias a los que me han escrito agradeciendo la información que aquí han leido...
Muchas Gracias a los que me han comentado que mi experiencia le ha sido útil...
Gracias a todos... me haceís sentir que mi trabajo no ha sido inútil... me haceís sentir bien!!!

Esperamos seguir en esta línea hasta llegar, como poco, al 1,000,000 de visitas (¿Exagero?)...
Esperamos poder seguir contando con ustedes y con muchos más... que son el verdadero sentido que da vida a este Blog.