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sábado, 7 de mayo de 2011

Consideraciones sobre el tratamiento antes y después de la cirugía bariátrica

La decisión de someterse a cirugía bariátrica afectará su estilo de vida durante los años venideros. Cuando decide someterse a la cirugía de bypass gástrico, debe modificar su régimen de ejercicios y dieta, tanto antes como después de la cirugía bariátrica. Esta página proporciona más información sobre las preparaciones pre y posquirúrgicas que deberá tener en cuenta para el tratamiento de cirugía bariátrica.

Preparación preoperatoria para la cirugía bariátrica

Antes de someterse a cualquier tipo de cirugía bariátrica, es importante que los pacientes sigan rigurosamente las indicaciones del médico y se informen sobre los riesgos y los beneficios potenciales del procedimiento. Siga estos consejos a fin de prepararse mentalmente para la cirugía para la obesidad:
DocShop puede ayudarlo a buscar un cirujano bariátrico en su región.
  • Comprenda el procedimiento quirúrgico y lo que debe esperar posteriormente.
  • Converse con personas que se hayan sometido a la cirugía para la obesidad.
  • Comience a escribir un diario sobre su experiencia.
  • Haga que su familia le escriba una carta de apoyo.
Todos los pacientes deben obtener asesoramiento prequirúrgico antes de someterse a una cirugía para la obesidad. Este asesoramiento lo ayudará a comprender mejor que la cirugía bariátrica es sólo una parte de un abordaje multidisciplinario para bajar de peso. De ningún modo debe considerarse a esta cirugía como una “solución rápida”. En lugar de ello, los pacientes sometidos a la cirugía de bypass gástrico deberán realizar cambios de por vida en sus hábitos de dieta y ejercicios a fin de asegurar un resultado duradero después de la cirugía bariátrica.

Terapia conductual

Una evaluación psicológica minuciosa es una parte fundamental de la preparación quirúrgica de todo paciente que se someterá a una cirugía para la obesidad. Después de haber conversado con un médico sobre la posibilidad de la cirugía bariátrica, se reunirá con un psicólogo conductista capacitado en asesoramiento para los pacientes bariátricos. La evaluación incluirá sus antecedentes sociales, personales y psiquiátricos.
Además de preguntarle los motivos de su deseo de someterse a la cirugía de bypass gástrico, el psicólogo conductista también determinará si usted está preparado para modificar su dieta y plan de ejercicios antes y después de la cirugía bariátrica. Los pacientes con la tasa más elevada de éxito a largo plazo son aquéllos que cuentan con un sólido sistema de apoyo de sus familiares y amigos que están dispuestos a ayudarlos tanto física como emocionalmente.
Ciertas afecciones físicas y psicológicas pueden reducir la posibilidad de éxito de la cirugía bariátrica. Estas afecciones incluyen:
  • abuso de drogas o alcohol;
  • depresión no diagnosticada y no tratada;
  • esquizofrenia u otros trastornos de la personalidad.
La evaluación de un psicólogo conductista puede sacar a la luz estas afecciones. De esta manera se permite a los médicos que las traten y le den mejores oportunidades de éxito después de la cirugía bariátrica.

Preparación física para la cirugía para la obesidad

Antes de la cirugía bariátrica se debe cumplir con un régimen minucioso de ejercicios y dieta a fin de asegurar que su organismo esté listo tanto para la cirugía como para los cambios drásticos que sufrirá en los meses posteriores al tratamiento.

Terapia de nutrición médica

Los candidatos a la cirugía para la obesidad deben acudir regularmente a un dietista matriculado con el objeto de determinar las necesidades dietéticas tanto antes como después de la cirugía bariátrica. Las necesidades calóricas y nutritivas deben determinarse en base a los antecedentes médicos, el peso actual, las preferencias alimentarias y la frecuencia de las comidas. Luego, los planes individualizados de comidas se pueden adaptar a los hábitos alimenticios, el estilo de vida, el presupuesto y las necesidades nutritivas de cada paciente.

Terapia de actividades y acondicionamiento físico

El desarrollo de un plan individualizado de ejercicios y actividad física es uno de los pasos más importantes de la preparación para la cirugía bariátrica. Este plan de ejercicios debe comenzar con bastante antelación y debe retomarse tan pronto como sea posible después de la cirugía bariátrica. Aún un pequeño aumento en el ejercicio puede mejorar la flexibilidad, el rango de movimiento y el equilibrio de un paciente, así como también disminuir las posibilidades de lesión y dolor.
Todo plan nuevo de acondicionamiento físico y dieta debe comenzar bastante tiempo antes de la cirugía bariátrica y debe estar rigurosamente supervisado por el médico. El médico proporcionará al paciente una serie de pautas, que posiblemente incluyan las siguientes:
  • Beba al menos 64 onzas (2 litros) de agua por día.
  • Deje de fumar por lo menos 8 semanas antes de la cirugía para la obesidad.
  • Suspenda el consumo de bebidas con cafeína.
  • Tome un complejo multivitamínico todos los días, a menos que sea alérgico o que el médico le aconseje no hacerlo.
  • Lleve un diario de alimentos detallado.
  • Haga al menos tres comidas diarias y evite los bocadillos entre comidas. Por el momento, no se preocupe por las calorías, concéntrese en la conducta.
  • Comience un programa de caminata si es posible.
  • Tome nota de sus sentimientos todos los días para recordarse sobre su compromiso de comenzar un estilo de vida nuevo y más saludable.
  • Asista a grupos de apoyo para pacientes que estén considerando la cirugía de bypass gástrico u otra cirugía para la obesidad.
  • Siga las indicaciones del médico con respecto a los medicamentos que pueda estar tomando para controlar otras afecciones médicas.

El día de la cirugía

Por término medio, la cirugía para la obesidad lleva aproximadamente 2 horas y se realiza bajo anestesia general. Cuando es posible, la mayoría de los cirujanos bariátricos utilizan la laparoscopía, un procedimiento por el cual se inserta una pequeña cámara de video en el abdomen del paciente. A través del laparoscopio, el cirujano puede visualizar el procedimiento en un monitor de video separado. La cámara permite a los médicos realizar una cirugía bariátrica mínimamente invasiva que utiliza sólo una pequeña incisión abdominal. En comparación con técnicas más invasivas, la laparoscopía tiene menos complicaciones y los pacientes pueden retomar el trabajo y otras actividades más rápidamente. También existe un menor riesgo de infección y algunos estudios recientes han demostrado que los pacientes sienten menos dolor después de la cirugía bariátrica laparoscópica.

Recuperación de la cirugía bariátrica

El tiempo promedio de estadía en el hospital es de dos días para la cirugía bariátrica laparoscópica y de tres a cinco días aproximadamente para la cirugía de bypass gástrico abierta. El tiempo de recuperación es aproximadamente de dos a seis semanas, según el tipo de operación, su condición y el tipo de trabajo que realiza, entre otros factores.

Consideraciones postoperatorias para la cirugía para la obesidad

El tiempo de curación y el éxito a largo plazo después de la cirugía de bypass gástrico depende en gran medida de sus hábitos de dieta y ejercicios. Después de la cirugía bariátrica, el cumplimiento de las pautas del cirujano con respecto al acondicionamiento físico y la nutrición disminuirá el riesgo de complicaciones y aumentará las probabilidades de que quede satisfecho con el resultado.

Dieta

Debe estar dispuesto a hacer cambios drásticos en su dieta después de someterse a una cirugía bariátrica. El estómago se reducirá a un tamaño mucho menor y, como resultado, la cantidad de alimento que puede comer es muy limitada. A fin de asegurar una buena nutrición y salud, también debe prestar mucha atención al tipo de alimento que ingiere. Ciertos alimentos que eran bien tolerados antes de la cirugía pueden causar malestar posteriormente. Discutir su dieta con un nutricionista tanto antes como después de la cirugía bariátrica puede prepararlo para hacer elecciones saludables e informadas en relación con los alimentos.

Ejercicio

El ejercicio juega un rol fundamental después de la cirugía bariátrica. Los pacientes ingieren muchas menos calorías inmediatamente después de la cirugía, lo que a veces hace que el organismo reaccione como si estuviera famélico. En la búsqueda de más energía, el organismo puede comenzar a quemar músculo en vez de grasa. Para evitar esto, es fundamental comenzar a ejercitarse de manera regular tan pronto como sea posible. Esto altera el metabolismo de manera que el organismo comienza a quemar grasa en lugar de músculo. El ejercicio también ayuda a los pacientes a bajar de peso en forma más rápida.

Apoyo continuo

Unirse a un grupo de apoyo es una de las mejores cosas que puede hacer un paciente después de la cirugía bariátrica. La cirugía bariátrica requiere muchos cambios en el estilo de vida y la conducta, y los pacientes generalmente necesitan el apoyo de sus familiares, amigos y profesionales del cuidado de la salud para ayudarlos a pasar por los momentos difíciles.

Converse sobre el tratamiento con un cirujano bariátrico cerca de donde vive

Si está considerando una cirugía de bypass gástrico, es importante que comprenda cómo sus hábitos de dieta y ejercicios cambiarán tanto antes como después de la cirugía bariátrica. El único modo de diseñar un plan de cirugía para la obesidad adecuado para usted es hablar con el cirujano personalmente. Puede comenzar consultando a DocShop, que lo ayudará a buscar cirujanos bariátricos cualificados en su zona que lo pueden guiar a través del proceso.

Tomado de DocShop.com

sábado, 30 de abril de 2011

Cirugía bariátrica de pérdida de peso

Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) informaron recientemente que el 30 por ciento de los adultos estadounidenses (de 20 años o mayores), más de 60 millones de personas, son obesos.
"Obeso" se define como aquella persona que tiene un índice de masa corporal (BMI) mayor de 30. La obesidad aumenta el riesgo de muchas afecciones médicas. Afortunadamente, el logro de una pérdida de peso importante puede disminuir las posibilidades de una persona de desarrollar una o muchas de estas afecciones.
La cirugía bariátrica es una de las opciones de pérdida de peso clínicamente estudiada disponible para las personas obesas.
Sin embargo, el tratamiento bariátrico no es para todos, cada uno de estos procedimientos quirúrgicos para bajar de peso conlleva algunos riesgos y algunos cambios en el estilo de vida importantes. El conocimiento sobre los tipos, los beneficios y las complicaciones potenciales de los distintos métodos de cirugía bariátrica lo ayudará a tomar una decisión informada acerca de esta alternativa seria para la pérdida de peso.
DocShop puede ayudarlo a buscar un cirujano bariátrico en su región.

¿Qué es la cirugía bariátrica?

La cirugía bariátrica es el término general utilizado para referirse a diversos procedimientos quirúrgicos de pérdida de peso. El término “ bariátrica” deriva de la palabra griega “barys”, que significa “pesado” y la palabra latina “iatria”, que significa “relativo al tratamiento médico”. Eso es exactamente la cirugía bariátrica: un tratamiento para los problemas de peso, no una cura. Los procedimientos de cirugía bariátrica son operaciones gastrointestinales mayores que generalmente reducen la cantidad de comida que el estómago puede recibir. Algunos tipos de tratamiento bariátrico también implican la modificación del intestino delgado para reducir las calorías que el organismo puede absorber, lo que resulta en una pérdida de peso relativamente rápida.
La cirugía bariátrica de pérdida de peso, como la cirugía de bypass gástrico o la cirugía de banda gástrica LAP-BAND®, obliga a los pacientes a reducir drástica y permanentemente la cantidad de alimentos que consumen. De hecho, la mayoría de los procedimientos gástricos reducen la capacidad de alimento que el estómago puede recibir de aproximadamente 2 cuartos de galón a 2 onzas (1,892 ml a 59 ml). Los pacientes pueden sentirse muy mal si comen demasiado. Existen otras complicaciones posibles con el tratamiento bariátrico. Un cirujano bariátrico capacitado le puede brindar más información; busque uno de estos cirujanos en DocShop.

Tratamiento bariátrico para las personas obesas

Muchas personas con mucho sobrepeso no han podido controlar su peso a pesar de sus esfuerzos sinceros, prolongados y extenuantes para hacerlo. A menudo, la obesidad mórbida causa complicaciones graves para la salud, restringe las actividades, afecta la autoestima y acorta la vida. La cirugía bariátrica trata de abordar estos problemas en su origen. Un tratamiento bariátrico es un intento de reducir en forma permanente la capacidad de una persona de comer demasiado.

Un tratamiento rápido y permanente para la pérdida de peso

Una de las ventajas principales de los diferentes procedimientos bariátricos es que resultan en una pérdida rápida de peso en comparación con las opciones para bajar de peso menos invasivas. Cuando el estómago se reduce al punto en que el paciente no puede ingerir más alimento del que realmente necesita y la cantidad de alimento que el organismo absorberá ahora está restringida, el peso en exceso comienza a descender a un ritmo acelerado.

Busque un cirujano bariátrico cerca de donde vive

Si usted es un hombre, una mujer o un adolescente obeso y piensa que podría ser un candidato apropiado para la cirugía bariátrica de pérdida de peso, es fundamental que busque un cirujano bariátrico capacitado y con experiencia. DocShop hace que la búsqueda de un profesional de este tipo sea una experiencia fácil y gratificante.

Tomado de DocShop.com

sábado, 23 de abril de 2011

Las grasas "malas" pueden producir depresión y deterioro cognitivo...


Además de problemas cardiovasculares y otros efectos negativos sobre la salud, como obesidad y diabetes, las grasas trans y saturadas aumentan de forma considerable el riesgo de sufrir depresión y, a partir de cierta edad, deterioro cognitivo. Es un motivo más para alimentarse mejor.

Ya era sobradamente conocido el efecto negativo que tiene sobre la salud el consumo de las llamadas grasas "malas" (trans y saturadas, presentes en alimentos precocinados, margarina, bollería, ciertos lácteos...). Pero ahora, además, un estudio realizado por equipos de dos universidades españolas nos da una razón adicional para evitarlas: su consumo puede elevar hasta un 42% la probabilidad de sufrir depresión.
El estudio, que ha sido publicado en la revista científica "PloS One", fue realizado por investigadores de las universidades de Navarra y Las Palmas de Gran Canaria que analizaron la dieta, el estilo de vida y los trastornos de salud de 12.059 personas durante seis años. Quizá la conclusión más importante fue que en torno a un 30% de las depresiones se podrían atribuir al consumo de grasas poco saludables.
O, dicho de otra forma, aquellos que consumían cantidades elevadas de grasas trans tenían hasta un 42% más de riesgo de contraer la temida depresión, en comparación con aquellos que apenas las consumían. Parece evidente que es un porcentaje tan importante como para ser tenido muy en cuenta.
Por el contrario, el consumo de grasas "sanas" (poliinsaturadas, presentes en el pescado, y monoinsaturadas, en el aceite de oliva), no sólo no favorece la depresión, sino que previene de caer en ella, como indica Miguel Ángel Martínez-González, de la Universidad de Navarra, que fue el director de la investigación y se queja de que hay muy poca literatura científica al respecto.
Otro aspecto de la salud mental que también se ve favorecido por una alimentación sana es el relativo a la contención del deterioro cognitivo a partir de los 65 años. La revista "Neurology" ha publicado un estudio realizado por el Instituto Francés de Investigación para la Salud que afirma que hay una relación entre el síndrome metabólico y la pérdida de memoria a partir de los 65 años.
El aumento de riesgo de sufrir dicha dolencia es, en este caso, del 20%. Y, dada la relación entre el consumo de las ya mencionadas grasas "malas" y el riesgo de sufrir el síndrome metabólico, la relación entre alimentación y salud queda, de nuevo, en evidencia.
La importancia de evitar el consumo de grasas saturadas y trans es tal que Martínez-González aboga por prohibirlas o, al menos, obligar a los fabricantes a que avisen en el etiquetado del producto de su contenido en dichas grasas.

Artículo elaborado por Adelgazar.Net en marzo de 2011,
a partir de informaciones de Europa Press y El Mundo

sábado, 16 de abril de 2011

¿Beber agua antes de comer adelgaza ?...

Beber agua antes de comer adelgaza
Un interesante ensayo ha demostrado lo que muchos afirmaban sin contar con pruebas científicas: tomar dos vasos de agua antes de las comidas adelgaza en torno a dos kilos y medio. Para valorar la importancia de esta investigación hay que tener en cuenta que ese es el peso que se pierde, aproximadamente, con medicación antiobesidad. Pero el agua es gratis, no requiere prescripción médica y no tiene efectos secundarios.

Un ensayo clínico, dirigido por la doctora Brenda Davy, perteneciente al departamento de Nutrición Humana, Alimentación y Ejercicio del Virginia Tech en Blacksburg (Virginia, Estados Unidos), ha llegado a interesantes conclusiones prácticas para todos aquellos que luchan contra la obesidad. La investigación ha sido dada a conocer en el congreso anual de la Sociedad Química Americana.
El estudio se hizo sobre 48 adultos de entre 55 y 75 años que fueron divididos aleatoriamente en dos grupos. Ambos siguieron una dieta baja en calorías durante tres meses, pero sólo uno de ellos siguió la rutina de beber dos vasos de agua antes de cada comida. Al final, el que no tomó agua perdió algo menos de 5 kilos, frente a los 7 del que sí lo hizo. La diferencia, en torno a 2,5 kilos. El resultado parece concluyente.
La doctora Davy afirma que los que habían bebido antes de las comidas consumieron entre 75 y 90 calorías menos en cada comida. Esa cantidad, multiplicada por tres veces al día, supone unas 250 calorías. La experta aventura dos posibles causas para justificar este descenso: por una parte, al llenarse el estómago se tiene menos apetito y se come menos; por otra, el agua sustituye, en gran medida, a otras bebidas calóricas, como los refrescos.
Aunque los propios autores del estudio afirman que no se sabe con exactitud qué cantidad de agua es recomendable tomar al día, al parecer rondaría los 9 vasos para las mujeres y 13 para los hombres, si bien la norma general es tan simple como beber cuando se tenga sed. Es conveniente tener esto en cuenta, ya que un exceso de agua puede producir intoxicación.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en septiembre de 2010,
a partir de informaciones de El País y El Mundo

sábado, 9 de abril de 2011

El Índice de Grasa Corporal frente al Índice de Masa Corporal

Desde hace décadas, se ha utilizado el Índice de Masa Corporal (IMC) como una medida aproximada pero sencilla del grado de sobrepeso u obesidad de una persona. Sin embargo, está siendo cada vez más cuestionado por sus limitaciones. Aunque más difícil de aplicar, el Índice de Grasa Corporal (FMI, por sus iniciales en inglés) resulta mucho más fiable para ver si una persona sufre o no sobrepeso. El IMC, como probablemente todos saben, se calcula de forma sencilla dividiendo el peso en kilogramos de un individuo por el cuadrado de su talla en metros. Por ejemplo, si una persona pesa 80 kilogramos y mide 1,75 metros, su IMC vale 80/(1,75)2=26,1. A continuación, se puede consultar una tabla que indica si se sufre sobrepeso u obesidad, y en qué grado (calcular IMC).

El problema es que el sobrepeso es una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud, tal y como lo define la OMS. A partir de esa definición, y de cómo se calcula el IMC, nos damos cuenta de que este índice no mide de forma correcta el sobrepeso. Por ejemplo, una persona baja y musculosa podría dar un IMC correspondiente a sobrepeso, aunque no tenga un gramo de grasa en el cuerpo. Y, por el contrario, un IMC saludable (entre 18,5 y 25) puede corresponder a alguien alto y enjuto pero con barriga, y esa acumulación de grasa abdominal puede suponerle problemas de salud. Por ello, tendría sobrepeso desde un punto de vista metabólico.
Si se añade a lo anterior que otra limitación del IMC es que no tiene en cuenta la edad ni el sexo, se entiende que los científicos y expertos hayan optado por el FMI, que es una medida mucho más fiel del grado de sobrepeso de un individuo. Este índice se calcula dividiendo la masa grasa de una persona por su talla en metros al cuadrado. A la hora de interpretar el resultado, se acude a una tabla que tiene en cuenta tanto la edad como el sexo del individuo.
Diversos estudios en poblaciones han confirmado que el FMI es superior que el IMC a la hora de determinar el sobrepeso real de una persona. Sin embargo, el FMI no está exento de problemas. El principal es la dificultad para encontrar una medida fiable de la cantidad de grasa que tiene un cuerpo. Hay diversos procedimientos, como la bioimpedancia, que nos da un porcentaje aproximado de la grasa respecto al peso total. Sin embargo, los aparatos de este tipo que podrían utilizarse en el ámbito doméstico por su coste razonable tienen poca fiabilidad.
Existen diversos aparatos más precisos, aunque reservados al ámbito sanitario profesional por su elevado precio: bioimpedancia más fiable, absorciometría dual de rayos X, pletismografía, TAC y resonancia nuclear magnética, entre otros. No obstante, parece evidente que su utilización exclusiva por parte de profesionales supone un grave inconveniente para la mayoría de la población, de cara a conocer su FMI.
Otro problema que existe para aplicar el nuevo índice es que aún no hay unanimidad entre los expertos (al contrario que en el caso de IMC) a la hora de interpretar los resultados. Es decir, que un determinado FMI puede ser considerado saludable para unos expertos, y equivalente a sobrepeso para otros. A pesar de que hacen falta estudios más completos al respecto, puede concluirse que el FMI es un valioso instrumento para el diagnóstico de la obesidad.
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en febrero de 2011,
a partir de informaciones de Consumer

sábado, 2 de abril de 2011

¿Engordan mucho las bebidas alcoholicas?

Las bebidas alcohólicas

Para muchas personas que comienzan a hacer dieta, prescindir del alcohol es, junto con los dulces, el aspecto de la misma que más les cuesta respetar. El consumo de numerosas bebidas alcohólicas está demasiado arraigado en la cultura occidental como para pretender ignorarlo.

¿Cuántas calorías tiene el alcohol de una bebida? Para saberlo habría que calcular los gramos de alcohol puro que hay y multiplicarlo por 7, que es el número de calorías (aunque realmente son Kcal, por claridad usaremos el término "caloría") que tiene un gramo de alcohol. A partir del volumen de la bebida (en mililitros o cm3) y de su grado alcohólico, podemos aplicar la siguiente regla:

Por ejemplo, aplicando esta regla a una copa (90 mililitros) de un ron de 38º, obtendríamos que tiene 239 calorías.

Por su parte, un vasito (150ml) de vino tinto de 12º, tendría:

A las calorías propias del alcohol habría que sumarle las correspondientes a otros ingredientes de la bebida (la tónica en un gin tonic, o la coca-cola en un cuba libre). Vemos que no son en absoluto despreciables las calorías de las bebidas: tres combinados ingeridos a lo largo de una fiesta pueden suponer unas 1.000 calorías. Además, las calorías del alcohol son "vacías" porque no aportan otros nutrientes, como sí ocurre con las grasas, proteínas o carbohidratos.
El exceso de alcohol, además de engordar, tiene otro importante efecto negativo: reduce mucho nuestro autocontrol. Cuando hemos tomado unas copas, nos relajamos respecto a nuestra alimentación y muy frecuentemente comemos más que si no hubiésemos bebido.
¿Estamos recomendando prescindir definitivamente del alcohol? No, porque no sería realista. A no ser que estés dispuesto a hacerte abstemio (se entiende que para siempre), es mucho más eficaz marcarse un objetivo de reducir el consumo de alcohol, que el de abstenerse de beber. A esa reducción en el consumo puedes darle diversas formas: emplear sólo bebidas fermentadas (vino, cerveza, cava, sidra...) y prescindir de las destiladas (ron, ginebra, whisky), no beber entre semana, no hacerlo hasta que comience la comida, ceñirse a una sola copa por noche, etc. Cada uno conoce bien sus costumbres y sabe qué objetivos puede marcarse para quitar protagonismo al alcohol en nuestra dieta.

Y a propósito de bebidas alcohólicas... unas fotos de mi visita a las Bodegas Arzuaga, en Quintanilla de Onésimo, Valladolid, en el corazón de la Ribera del Duero, hace un par de semanas...








sábado, 26 de marzo de 2011

Abiliti ¿una alternativa a la cirugía de estómago?

El sistema Abiliti es una técnica novedosa para tratar la obesidad que intenta obtener lo mejor de la cirugía bariátrica (por encima de todo, sus resultados indudables y duraderos), pero sin los inconvenientes que dicha cirugía supone, como el riesgo y algunos efectos secundarios de cierta importancia. El sistema Abiliti ha recibido recientemente de la Unión Europea la marca CE para que pueda ser comercializado en su territorio.
Los expertos son unánimes a la hora de dictaminar acerca de cuál es el procedimiento más eficaz contra la obesidad: la cirugía bariátrica. Sin embargo, probablemente también lo son a la hora de temer su riesgo y sus efectos secundarios, ya que es una intervención invasiva de mucha entidad, que supone un importante cambio anatómico. Por ello, se reserva para aquellos casos graves de obesidad para los que no operarse resulte más arriesgado y limitativo que hacerlo.
El sistema Abiliti consiste en la implantación de un dispositivo similar a un marcapasos cardíaco. Pero, en vez de insertar los electrodos en el corazón, se hace en el estómago. El aparato detecta cuándo la persona come o bebe, y emite unos impulsos eléctricos de bajo nivel a su estómago que hacen que se sienta saciado antes de llenarse del todo. Se implanta mediante una sencilla intervención y se basa en la misma tecnología, muy probada, del marcapasos cardíaco.
Dado que este dispositivo no altera el sistema digestivo, sus efectos secundarios son mínimos. Y como, además, la intervención es de pequeña importancia, los riesgos y complicaciones de la misma nada tienen que ver con las clásicas cirugías bariátricas que ocasionan, a veces, un empeoramiento de la calidad de vida.
Por otra parte, el sistema registra de forma automática cuándo la persona que lo lleva come o bebe, e incluso los momentos en que hace ejercicio. Estos datos pueden ser transferidos a dispositivos externos mediante una conexión inalámbrica, lo que permite conocer los hábitos dietéticos y de conducta del paciente. Esto ayuda a establecer estrategias para luchar contra su obesidad.
En cuanto a sus resultados, Thomas Horbach, jefe de cirugía de Stadtkrankenhaus Schwabach, una clínica alemana especializada en el tratamiento de la obesidad en la que se ha probado el nuevo dispositivo, afirma que "los pacientes a los que se ha implantado el sistema han conseguido un adelgazamiento sustancial sin sufrir casi ninguno de los efectos secundarios que se observan con otras intervenciones bariátricas". De todas formas, a los pacientes se les recomienda, tras la implantación, que sigan una dieta saludable y hagan ejercicio.
Sin embargo, hay que recordar la experiencia previa, con frecuencia frustrante, de muchas promesas que parecían ser la solución definitiva al problema de la obesidad y luego resultaron no serlo en absoluto. Por ello, en Adelgazar.net pensamos que es conveniente esperar a disponer de estudios más profundos y, sobre todo, más independientes y más a largo plazo antes de tomar una decisión.
Abiliti ha sido desarrollado por la empresa IntraPace, de California (Estados Unidos).
Artículo elaborado por Adelgazar.Net en marzo de 2011,
a partir de informaciones de NoticiasMedicas.es